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Atapuerca

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Situación Geográfica de Atapuerca

La Sierra de Atapuerca es una suave elevación caliza que pertenece al denominado Sistema Ibérico a nivel geográfico, y a los municipios de Ibeas de Juarros y Atapuerca a nivel administrativo. 

En su punto más alto alcanza los 1079 m. de altura. Está constituida por materiales calizos que contienen un importante Sistema Kárstico  muy visitado por espeleólogos y aficionados.

La conformación de la Sierra se remonta al Oligoceno, y es en el Terciario cuando, tras un choque entre continentes se produce la elevación de la misma.

Los rasgos del paisaje vienen determinados por la cercanía al río Arlanzón, que ha formado un amplio valle en el Sur de la Sierra que enlaza con la Cuenca del Duero.

Desde una perspectiva histórica, tanto en sus vertientes Norte y Sur discurrían hasta tiempos modernos las cañadas para el paso de personas, bienes y rebaños.

Formación

La Sierra de Atapuerca está formada mayormente por rocas calizas. Están compuestas por carbonato cálcico y son rocas sedimentarias que se forman en el fondo de los mares y lagos. Una propiedad de estas rocas es que se disuelven en agua. Así es muy común que las aguas se filtren por fracturas y hendiduras, disolviendo la roca y dando lugar a cuevas.

En la Sierra de Atapuerca una capa de calizas de apenas un centenar de metros de espesor fue plegada por las presiones geológicas. Las cuevas se formaron cuando el nivel del suelo estaba muy cercano a la actual cumbre y el agua subterránea circulaba a través de la caliza.

Hace unos cinco millones de años, el río Arlanzón empezó a tallar su actual valle, y el nivel del agua subterránea descendió. Así las cuevas más altas empezaron a quedar en seco, según el valle se hacía más profundo.

Cuando en una cueva deja de circular el agua cambian las condiciones, sigue entrando algo de agua filtrándose poco a poco por grietas donde va disolviendo la caliza y llevándose las sales en disolución, formando las estalactitas y las estalagmitas.

Pero no solo se produce la disolución y la precipitación, a veces se producen sucesos más violentos.. Por ejemplo, una inundación reactiva las galerías.

El agua arrasa sedimentos, arranca estalactitas o bloquea pasadizos. Hay derrumbamientos (rompiéndose el delicado equilibrio de las bóvedas) que dejan a la luz galerías enteras y cegando partes de la cueva. Como resultado los complejos cársticos (así es como se llama el resultado de este proceso) son un entorno dinámico e impredecible, en el que es muy difícil establecer una cronología de formación detallada.

En la entrada de la cavidad aparecen los sedimentos procedentes del exterior, arrastrados por el agua. Además los cambios de temperatura son más marcados y las tensiones del techo son más intensas. Es común que se desplomen fragmentos. Estos lugares pueden convertirse en los cubiles de los depredadores, lugar a donde llevan a sus presas después de la caza y donde quedan los huesos.

En ocasiones una sima puede convertirse en una trampa natural para animales descuidados, ya que pueden caer por ella y morir despeñados o por inanición u otras causas.

Estas cuevas, también podrían ser usadas por los humanos como refugio temporal. A estos campamentos, los humanos traían sus piezas (como cualquier otro depredador). También, en ellos se dedicaban a fabricar sus herramientas, o simplemente las dejaban en ellas después de haberlas usado.

Cualquiera de estos restos, con el paso del tiempo quedará cubierto por nuevas capas de sedimento, que servirá de defensa ante el exterior. Pero para que estos restos se conserven es necesario que haya mucha suerte .La humedad, los cambios bruscos de temperatura... todo ello no hace más que reducir las posibilidades de pervivencia de un resto en el subsuelo. El ambiente de las cuevas es un factor también importante: los sedimentos arcillosos sellan herméticamente los materiales que engloban. Dentro de las galerías los cambios de temperatura son menos bruscos y la humedad es constante, lo que ayuda también a la preservación de la estructura de los fósiles y a la conservación de los restos. 

El interior de la Sierra es como un gran queso suizo, lleno de agujeros y cuevas. El grupo espeleológico "Edelweiss" de la Diputación de Burgos, ha catalogado 33 cavidades, pero es muy probable que muchas se desconozcan. De todas formas, tampoco es fácil seguir el trazado y desarrollo de las conocidas.

El proceso de formación de estas cuevas está ligado al río Arlanzón y al encajamiento de su cuenca.

De las más de treinta cavidades que el Grupo Espeleológico Edelweiss ha catalogado en la Sierra de Atapuerca, una docena contienen depósitos arqueológicos y paleontológicos importantes. Sabemos que puede haber otras cavidades ocultas, y tenemos un programa de prospección magnética y geofísica para descubrirlas, pero por el momento, dada la riqueza e importancia de las conocidas, podemos conformarnos con las que tenemos.

Además, dado el número de investigadores que trabajamos, y el necesario tiempo para analizar lo recuperado durante las excavaciones, nos vemos obligados a seleccionar los lugares sobre los que intervenimos.

Distribución de los yacimientos

En la Sierra de Atapuerca, el grupo espeleológico Edelweiss ha catalogado más de 40 cuevas.

Algunas de ellas salieron a la luz con las obras de construcción del Ferrocarril. Se dice siempre que tarde o temprano estos yacimientos habrían salido a la luz, pero aunque las obras hicieron que se perdiera para siempre material de un valor incalculable, también supusieron el descubrimiento de los  yacimientos arqueopaleontológicos más importantes del mundo, del Pleistoceno Medio e Inferior. 

En estos últimos veinte años los paleontólogos han trabajado en seis lugares: La Gran Dolina, Galería-Covacha de los Zarpazos, El Yacimiento Penal, La Sima del Elefante, La Sima de los Huesos de Cueva Mayor y el Mirador. Ellos, como los buenos padres, no consideran que unos lugares sean mejores que otros, aunque no cabe duda que unos han tenido más éxito y trascendencia que otros.

La Gran Dolina es importante en sus niveles inferiores para conocer los primeros pobladores de Europa y las más antiguas prácticas antropofágicas, mientras que sus niveles superiores nos informan de la temprana aparición de útiles y actividades predeterminadas.

La Galería-Covacha nos ayuda a entender la difícil coexistencia entre los humanos y los grandes predadores, y las estrategias adoptadas por ambos para la consecución del alimento.

El Penal es un ejemplo formidable de la etología de las rapaces y los pequeños carnívoros en el pleistoceno.

La Sima de los Huesos nos proporciona las primeras evidencias de una consciencia de la muerte entre los homínidos y la representación de una población del Pleistoceno Medio, lo que permite conocer su variabilidad, su esperanza de vida, sus enfermedades y múltiples características de su biología.

El Mirador nos muestra el comportamiento de las primeras sociedades productoras. Sus estrategias económicas y sociales, y sus particulares ritos hacia los difuntos.

La Sima de los Huesos

La Sima de los Huesos es un yacimiento muy especial. Se trata de una galería ciega al final de una rampa a la que se accede por una sima vertical de 13 metros de profundidad y que se encuentra a 54 metros bajo el suelo. Su forma es como la de un calcetín. Su entrada se encuentra en un recodo apartado de una gran sala de alto techo, llamada Sala de los cíclopes, a medio kilómetro de distancia de Portalón.

El camino para acceder hasta allí es muy difícil , pues atraviesa grandes salas de más de 20 m. de altura, hasta zonas que hay que atravesar arrastrándose por el suelo. Justo en la vertical de la Sima (que se encuentra a casi 30m. de profundidad respecto al suelo) hay un campo de cereal, en el piedemonte de la Sierra de Atapuerca.

En las profundidades de la Sima reina una oscuridad eterna. La temperatura media es constante, alrededor de los 13º C, y la humedad relativa es del 100 %. Las paredes calizas casi no tienen formaciones estalagmíticas, y el suelo es de arcilla muy fina, como la de modelar. Dentro de esa arcilla sólo hay huesos y algunos bloques de caliza desprendidos de las paredes. 

La situación actual de la Sima no es la que existía en tiempos recientes. Cueva Mayor fue visitada por múltiples visitantes a lo largo de la historia.

De camino a la Sima podemos encontrarnos con pinturas del Neolítico o de la Edad del Bronce, pequeños pozos excavados por la mano del hombre de los que no se conoce su función o restos de cerámica. Todo esto hace suponer que para los habitantes de las cuevas, la Sima de los Huesos no era un lugar desconocido. 

En el centro de la Sima hay una pequeña costra caliza que recubre el esqueleto de un Oso de las Cavernas, cuyos huesos quedaron atrapados en la cueva. Los visitantes no se conformaron con estos huesos encontrables a primera vista. Supusieron que había más bajo el suelo y removieron huesos y tierra en busca de nuevos restos. 

Cuando en 1976 Trinidad Torres llegó, se encontró con una pequeña cavidad casi cubierta de barro revuelto, no muy compacto, trufado de miles de huesos y dientes... y otros restos no tan comunes en excavaciones arqueológicas, como pilas oxidadas, bolsas de plástico llenas de cenizas de carburo, colillas... Intentado recoger este basurero, se encontró el fragmento de hueso humano que propició la entrada de Emiliano Aguirre y su equipo de investigación.

La parte del Equipo de Investigación de Atapuerca dedicada a excavar en la Sima de los Huesos estuvo cinco años retirando sedimento revuelto en unas condiciones muy precarias, con falta de aire, a la luz de las lámparas de carburo y arrastrando hasta la superficie a lo largo de todo el camino entre la Sima y el Portalón grandes macutos de espeleología llenos de piedras, huesos y sedimentos.

Pero este agotador trabajo no acababa aquí, porque al llegar a la superficie, todavía había que separar los huesos del barro y el escombro, y además de detenerse en clasificar los huesos de homínidos o de animales, también había que analizar de que parte del cuerpo eran esos huesos e intentar recomponer piezas del esqueleto.

Para intentar facilitar este trabajo, se realizó desde la boca de Cueva Mayor una perforación que permitía sacar al exterior los restos de la excavación y también introducir un cable para permitir el uso de iluminación eléctrica en el interior de la Sima y así evitar situaciones peligrosas con el carburo.

En 1984 aparece bajo el sedimento revuelto el primer retazo de yacimiento intacto. Pero aún faltarían varios años hasta que estos niveles pudieran excavarse. En este mismo año se procedió a instalar una cuadrícula para facilitar identificación de los restos hallados en este yacimiento.

Poco a poco se extrajeron decenas de fósiles humanos, los huesos aparecían muy fragmentados, pero se fue comprobando que los restos no pertenecían a un solo individuo, sino a muchos. Los restos eran tratados y reconstruidos en el laboratorio. Se observaron algunas peculiaridades, como que había muchos fragmentos de cráneo, mientras que huesos de la cara (los más frágiles y que seguramente se fueron triturando por el trasiego de excavadores a lo largo de los tiempos) prácticamente no existían. 

No se encontraba ningún fragmento especialmente representativo. La importancia de los mismos radicaba en el conjunto, no en fragmentos individuales. 

En 1990 se empezó a excavar en otras áreas de la Sima en busca de nuevas zonas donde el sedimento no hubiera sido alterado. Se eligió el lado Norte del yacimiento.

En 1991, durante la realización de una cata en el cuadro S-16 se encontró un resto de fémur, lo que significó un hito en la historia de los yacimientos, ya que entonces se empezó a vislumbrar que existía un yacimiento intacto por excavar.

La campaña de 1992 se inició con el objetivo de analizar la geología del conjunto y preparar el terreno para nuevos trabajos. Se procedió a cambiar la vieja instalación eléctrica (que había quedado casi inutilizable) por una nueva con enchufes especiales y focos halógenos de gran potencia.

El día 5 de julio, se descubrió en un área del lado norte de la Sima, un hueso que comenzó a tomar forma bajo la espátula. Se inició una ardua tarea , la cual culminaría con la intención de rodearlo para poder sacarlo intacto, de una pieza. Dos días después, el 7 de julio, se terminó de desenterrar el hueso y se comprobó que era un cráneo humano entero. Era la pieza más grande jamás obtenida en la Sima de los Huesos. Este cráneo, bautizado como Agamenón, es el conocido como Cráneo-4.

En ese mismo rincón empezaron a aparecer más huesos: tibias, huesos de manos y pies, mandíbulas dientes... Poco después empezaron a encontrarse restos de cráneo que se correspondían con los de un segundo cráneo, desmontado, pero entero, que estaba a unos 10 cm. de Agamenón. A este 2º cráneo (Cráneo-5) se le llamó Miguelón.

El original de la famosa pelvis "Elvis", perteneciente (como todos los restos de la Sima) a un homínido de la especie Homo heidelbergensis.

En total, en un espacio de 50 cm x 50 cm. se habían encontrado casi 100 fósiles humanos casi enteros. Pero antes de acabar la campaña, apareció otra nueva sorpresa al extraer un coxal, apareció debajo una confusa mezcolanza de fragmentos muy delgados, que al final conformaron, una vez reconstruidos, la primera cara íntegra del yacimiento, el primer cráneo completo del Pleistoceno Medio español.

Posteriormente, en el trabajo de laboratorio se completó el estudio de los fósiles hallados, descubriéndose al lavar los temporales del Cráneo-5 los huesos pequeños más antiguos conocidos del género Homo: un martillo, un yunque y un estribo, los huesos del oído medio, los tres huesos más pequeños del cuerpo humano.

También en el laboratorio se reconstruyó un tercer cráneo, a partir de decenas de fragmentos que fueron encajando con trozos rescatados en años anteriores.

Al comienzo de la campaña de 1993, apareció lo que faltaba del Cráneo-5, la mandíbula. a partir de esto, pudo procederse a la reconstrucción de la estructura ósea de la cabeza de un individuo que vivió hace 300.000 años.

Cada nueva campaña proporciona en la sima de los Huesos unos 300 fósiles humanos, lo que convierte a esta sima en una de las estrella de Atapuerca y en un lugar único en el mundo. En total han ido apareciendo restos de más de una treintena de individuos, que poco a poco van conformando la foto de familia de este yacimiento.

Vértebras, radios y otros restos están permitiendo conocer muchas cosas sobre las características físicas y morfológicas de los homínidos que poblaron la Sierra de Atapuerca hace más de 350.000 años. Una de las piezas más importantes de las halladas en la campaña del 2000  es una vértebra.

Hasta ahora únicamente existía un registro fósil de estas características de un niño de África.

Con todos los restos hallados en la Sierra de Atapuerca, se puede realizar una estimación bastante aproximada sobre los Homínidos que habitaron la sierra de Atapuerca.

En este lugar se encontraron restos de unos treinta y tres individuos. Analizando los huesos se demuestra que el 50% de ellos eran hombres y el resto mujeres, aunque también se hallaron niños de entre 11 y 14 años, todos estos restos tienen más de 300.000 años.

Estes individuos eran altos, medían entre 1.70 y 1.80, incluso más, (superaron a los Neandertales posteriores), presentaban un esqueleto muy pesado porque poseían un enorme espesor en la pared ósea, tenían mucho músculo, eran muy corpulentos (más que el hombre actual) aunque había gran diferencia en cuanto al peso corporal entre hombres y mujeres.

Poseían una cara muy grande en relación con el cráneo aunque tenían un cerebro desarrollado, también tenían aberturas nasales muy amplias y proyectadas hacia delante, un reborde óseo muy marcado encima de las órbitas y carecían de mentón.

Pocos superaban los 40 años, ya eran viejos con más de 30 y sufrían un desgaste físico muy pronunciado por la vida tan dura que habían llevado. A esta edad sufrían infecciones, graves enfermedades e incluso sordera y carecían de manera alguna de remediar sus males.

Los paleoantropólogos que trabajan en el descubrimiento de los restos de la Sierra de Atapuerca, decidieron bautizar a la especie de homínidos aparecidos en la Sima de los Huesos como Homo Heidelbergensis.

Estos individuos eran cazadores y para alimentarse sujetaban los alimentos con los dientes y cortaban trozos por lo que algunas veces se rozaban los dientes dejando en ellos estrías, también sujetaban objetos con los dientes y usaban palillos a menudo de una forma un tanto “bestia” por lo que dejaban abundantes marcas en sus dientes, y el estudio de las mismas determina que no había zurdos entre ellos aunque utilizaban ambas manos.

La industria Lítica

En 1995 se siguieron las excavaciones de sondeo, trabajando en la mitad inferior de TD-6. Además se cubrió el yacimiento de Dolina con un techado para protegerlo de los elementos.

En los años siguientes se continuó con las excavaciones apareciendo material abundante de industria lítica.

La industria lítica del Olduvayense se caracteriza por ser la más antigua. Está formada por las herramientas más simples como lascas sin retocar y cantos tallados. El Modo 3 se caracteriza por ser mucho más avanzado técnicamente. A partir de un mismo volumen  podía sacarse más cantidad de filo. En Europa esta técnica se asocia con los Neandertales y desapareció con ellos.

Entre el Olduvayense y el Musteriense se encuentra el Modo 2 o Achelense, cuya característica diferenciadora respecto al Modo 1 es que las piezas son trabajadas de forma radial. Su pieza más característica es el bifaz, una piedra con forma de lágrima tallada por ambas caras.

Hasta la campaña del año 2000 no se habían encontrado restos de industria lítica encuadrables dentro de este modo. Este año se ha encontrado abundantes restos de hachas de piedra, bifaces, hendedores y raspadores de este periodo, que se remonta a hace 400.000 años de antigüedad.

En esta última campaña de excavación también se han encontrado unas hachas en TD-10, que se encuadran en un estilo de transición entre el Modo 2 y el Modo 3, hace 350.000 años. Con ello se puede afirmar que en Atapuerca hay restos de una transición técnica muy importante que se dio en Europa y cuyo autor es el Homo Heidelbergensis, una especie de homínido encuadrado dentro de los preneandertales.

En total la campaña del 2000 ha supuesto la recuperación de más de 1300 utensilios líticos. También se ha llegado a la conclusión de que en el TD-10, se estableció un campamento de homínidos cazadores y recolectores, que se dedicaban a la caza del rinoceronte y del caballo, en un ambiente de cavernas donde su principal enemigo era un antepasado del león de las cavernas. En este campamento se llevaron a cabo actividades domésticas de elaboración de herramientas y consumo de animales.

En el año 1990 se recuperaron casi en la base del yacimiento de Gran Dolina cuatro piezas líticas realizadas sobre cuarcita. Eran los instrumentos de piedra más antiguos que se conocían hasta entonces en una cueva de Europa. Según los estudiosos de ratones y otros pequeños vertebrados tenían más de 700.000 años de antigüedad, y probaban la teoría de muchos arqueólogos franceses y españoles que apostaban por una temprana colonización europea.

Métodos de datación

Se necesitaba conocer con precisión la edad de TD-6. Se sabía en ese momento la edad aproximada, a falta de una datación más precisa. Una de las técnicas a emplear era la bioestratigrafía, por la que se establece la antigüedad de un yacimiento de acuerdo con la fauna presente en ese estrato. 

En este caso el fósil a encontrar era el de un antepasado de la rata de agua, del cual se hallaron restos de su presencia como mandíbulas y demás, por lo cual se dedujo que los restos encontrados tenían una antigüedad de al menos 600.000 años. Es decir que esos restos estaban allí desde hace 600.000 años como mínimo. 

Para precisar más esta datación se recurrió al análisis del paleomágnetismo del estrato que dio como resultado que la capa tenía al menos 780.000 años.

Homo Antecessor

Hace quizá un millón y medio de años, unos grupos de Homo ergaster (literalmente, humano trabajador, que genera productos) abandonan su hogar, África, y se extienden por el Próximo Oriente. Antes del millón de años ya se encuentran restos humanos y sus característicos instrumentos cortantes por buena parte de Asia. Estas poblaciones evolucionarán en el continente asiático hacia un tipo humano muy característico, el Homo erectus (literalmente, humano bípedo, que camina con dos piernas), nombre acuñado para unos seres con caras muy hinchadas, grandes rebordes óseos continuos sobre los ojos y en la nuca, y cráneo grande y bajo, que van a perdurar en Asia hasta hace menos de 50.000 años.

Hace poco más de un millón de años, distintos lugares del sur de Europa comienzan a proporcionar claras evidencias que un ser inteligente se pasea por márgenes de ríos y cuevas. Conocíamos sus instrumentos (grandes tajadores y pequeños cuchillos), conocíamos los animales que cazaba y carroñeaba pero nos faltaba conocer a los protagonistas de esa historia, descubrir sus rostros y sus cuerpos... En definitiva, encontrar restos de los primeros pobladores de Europa y su evolución en el continente, y aquí entró en juego Atapuerca.

En el estrato Aurora de la Gran Dolina, en su nivel 6, se identificaron restos humanos correspondientes a un número mínimo de seis individuos. A lo largo de la campaña se hallaron otros restos como un fragmento de mandíbula con dos dientes más y una muela aún sin salir (la muela del juicio) lo que indica que estos restos pertenecían a un individuo que murió alrededor los 14 años, más piezas dentales, un gran fragmento de cráneo que se corresponde con la frente de un niño, restos de huesos de manos y pies, vértebras...

En total se hallaron 36 fragmentos de al menos seis individuos. Además se recuperaron más de 100 piezas, entre otros fragmentos de esquirlas de roca que demostraban que las herramientas habían sido fabricadas allí mismo.

En un principio los restos humanos encontrados en Dolina no podían encuadrarse dentro de ninguna de las especies humanas conocidas hasta entonces. Estos restos combinaban rasgos muy modernos, principalmente en la cara, con otros más primitivos.

Los paleoantropólogos de Atapuerca llegaron a la conclusión de que los restos de TD-6 no representaban el inicio de la rama europea, sino que eran el último antepasado común entre los neandertales y la humanidad moderna. A partir de estas conclusiones, estos paleoantropólogos definieron en 1997 una nueva especie: el Homo antecessor.

Su nombre viene de la palabra latina antecessor, que servía para denominar a los exploradores de las legiones romanas. Esta especie tendría su origen en África (donde aún no se han encontrado restos similares) y emigró hacia Europa alrededor de hace un millón de años. Se caracteriza por tener rasgos enormemente antiguos en dientes y cráneos combinados con una cara muy moderna, más moderna que la de su antepasado el Homo ergaster. El Homo antecessor representa la población que dio origen a nuestra rama.

Uno de las conclusiones más controvertidas sobre estos restos es la afirmación de que los humanos de esta época eran caníbales. Este canibalismo se basa en varios hechos. El lugar donde se hallaron los restos debía de haber sido en esa época la boca de la cueva, el lugar donde normalmente se encuentran los restos de comidas efectuadas por carnívoros o humanos, aprovechando la tranquilidad y la sombra. 

Alrededor de los restos humanos se han encontrado multitud de restos de herramientas y esquirlas, como si estuviesen directamente relacionados con ellos. Pero la prueba definitiva fueron las marcas de filos de piedra en los huesos, que indicaban una descarnación premeditada.

Se han encontrado casos de descarnación no alimentaria, pero en este caso se ve claramente que los cortes se hicieron empleando las mismas técnicas empleadas por los seres humanos con los animales de los que se alimentaban. Tras esto se podía afirmar que los primeros europeos eran caníbales. 

El Homo antecessor, sería el descendiente del Homo ergaster y antepasados de los neandertales, es decir, son grupos de origen africano pero que van a instalarse en Europa durante cientos de miles de años, evolucionando en nuestro continente hacia los famosos neandertales, los cuales se extinguieron hace unos 30.000 años.

Homo antecessor era alto, fuerte y de pequeño cerebro, pero con una cara muy similar a la nuestra, es decir, con un aspecto más “moderno” que otros grupos humanos más recientes o próximos en el tiempo.

Esta cara moderna del H. antecessor podría estar indicando que se trata de poblaciones directamente emparentadas con la humanidad actual. Dicho de otra forma, los humanos de la Gran Dolina serían antepasados nuestros y de los neandertales, serían el tronco de donde surgirían dos líneas evolutivas que no volverían a encontrarse hasta hace unos 100.000 años en Palestina y 40.000 años en Europa.

 

Arqueología Bíblica

Arqueología Bíblica

Cuando Sir Isaac Newton escribió su Chronology of Ancient Kingdoms (Cronología de los Reinos Antiguos), publicada en 1728, sus fuentes documentales fueron la Biblia y las obras de los escritores clásicos griegos y romanos.

Sus conclusiones, deducidas de las partes históricas de la Biblia, han soportado la prueba del tiempo y aun hoy día sólo necesitan ligeros retoques. Pero resultó completamente errónea su reconstrucción de la historia antigua, para la que dependió de la información clásica secular.

De acuerdo con Newton, Sesac, el Sisac bíblico que despojó el templo de Jerusalén durante el reinado de Roboam, hijo de Salomón, no sólo invadió África y España sino que cruzó el Helesponto y también marchó hacia la India donde levantó columnas de victoria en el río Ganges. Por lo que sabemos ahora, Sisac no emprendió ninguna de esas campañas con la excepción de la que está registrada en la Biblia.

Para Newton, el gran rey Ramsés vivió en el siglo IX AC, en vez del siglo XIII, y ¡fue seguido por los edificadores de las grandes pirámides de Gizeh, Keops, Kefrén y Micerino! Hoy sabemos que esos reyes - de la cuarta dinastía egipcia - vivieron muchos siglos antes y que sus pirámides ya eran monumentos famosos de la gloria de sus constructores en el tiempo de Moisés.

Comentadores de la Biblia que escribieron a comienzos del siglo XIX, como Adam Clarke, se vieron en la misma dificultad de Sir Isaac Newton. Se encontraron en un terreno incierto cada vez que trataron de aclarar la historia bíblica del período prepersa usando los registros antiguos, para colocar los relatos de la Biblia en su marco histórico correspondiente. Por lo tanto, sus explicaciones acerca de hechos históricos son generalmente engañosas.

A comienzos del siglo XIX, las fuentes disponibles para el investigador de la historia antigua eran oscuras y vagas, también distorsionadas y erróneas, y contenían grandes lagunas que no eran reconocibles. También presentaban figuras legendarias como personajes históricos; de modo que era imposible reconstruir una verdadera historia del mundo antiguo.

Aun hoy, con nuestro conocimiento mucho mayor de la historia antigua, estamos todavía muy lejos de una comprensión correcta de todos los sucesos entretejidos en las naciones antiguas y no podemos identificar, en todos los casos, las figuras y acontecimientos descritos por los autores clásicos.

Mediante los descubrimientos arqueológicos posteriores, se ha comprobado que son indignas de confianza las antiguas fuentes documentales preservadas por los escritores griegos y romanos.

Cuando se demostró que una buena parte de la información de los escritores antiguos había sido mal comprendida, o era enteramente falsa, surgió un escepticismo entre los eruditos hacia toda la literatura antigua. Por ejemplo, no sólo se declaró que la Ilíada es una leyenda sino que fue negada la misma existencia de la ciudad de Troya hasta que Enrique Schliemann demostró su existencia mediante sus excavaciones.

El escepticismo provocado por los escritos antiguos - con buen fundamento en muchos casos - también se extendió a los escritos de la Biblia. Muchos pensaron que los registros bíblicos en cuanto a la historia antigua de este mundo, y los relatos en cuanto a los patriarcas, profetas, jueces y reyes, en la mayoría de los casos eran tan legendarios como los de otros pueblos antiguos que nos habían llegado mediante los escritores griegos y latinos.

Los más famosos historiadores y teólogos del siglo XIX fueron los que tuvieron las mayores dudas en cuanto a la veracidad de los relatos de la Biblia y se contaron entre sus críticos más acérrimos.

Desde comienzos del siglo XIX cambió mucho esa actitud. Se muestra mucho más respeto hacia el Antiguo Testamento, sus narraciones y sus enseñanzas que el que se mostraba antes.

Los resultados de las exploraciones en el Cercano Oriente fueron el factor más importante para producir este cambio. Ante el torrente de luz proyectado por la arqueología sobre las civilizaciones de antaño, se destaca el Antiguo Testamento, no sólo como históricamente fidedigno sino también como único en sus alcances, poder e ideales excelsos en comparación con las mejores producciones del mundo antiguo.

Una autoridad en historia, que no reconoce la inspiración de la Biblia, observó acerca de este hecho:
"Juzgado como material histórico, es posible sostener que el Antiguo Testamento se destaca hoy más que cuando su texto estaba protegido por las sanciones de la religión... "El historiador... no debiera juzgarlo desde un punto de vista moderno. No debiera comparar el Génesis con Ranke, sino con las producciones de Egipto y Asiria. juzgada a la luz de sus propios días, la literatura de los judíos es única tanto en alcances como en poder" (James T. Shotwell, An Introduction to the History of History [Introducción a la Historia de la Historia], pág. 80).

Y añade: "Que la perspectiva [del 'deuteronomista'] era realmente excelsa - la mejor del Antiguo Testamento - lo admitirá cualquiera que lea del capítulo quinto al undécimo de Deuteronomio y luego los compare con el resto de la literatura mundial antes del pináculo de la civilización antigua" (Id., pág. 92).

Extensas exploraciones de la superficie y numerosas excavaciones de localidades antiguas sepultadas, no sólo han puesto de manifiesto la evidencia de que han resucitado antiguas civilizaciones delante de nuestros ojos, sino que también nos permite reconstruir la historia antigua y coloca las narraciones de la Biblia en su verdadero contexto histórico.

Se han encontrado claves que capacitan a los eruditos modernos para descifrar escrituras por largo tiempo olvidadas, tales como los jeroglíficos egipcios e hititas, la escritura cuneiforme de Sumer y Babilonia, o los escritos alfabéticos de los antiguos habitantes de Palestina y Siria.

Idiomas muertos durante miles de años fueron resucitados y se han sistematizado su gramática y vocabulario. Las arenas de Egipto y las ruinas del Asia occidental revelaron una riqueza de material literario que había estado oculto y preservado durante milenios. Esto capacita al erudito moderno para reconstruir mucho de la historia antigua de aquellas naciones así como su religión y cultura.

Ciudades como Laquis, Hazor, Meguido y Nínive - por mencionar sólo unas pocas - cuyos nombres aparecen en la Biblia o en otros registros antiguos, pero cuya ubicación era enteramente desconocida, fueron redescubiertas y excavadas.

Fueron sacados a la luz sus templos y palacios arruinados; fueron halladas sus escuelas, bibliotecas y tumbas. Entregaron sus secretos por largo tiempo guardados y contribuyeron al rápidamente creciente aumento del conocimiento en cuanto al mundo antiguo, un mundo en el cual vivieron los personajes de la Biblia y en el cual se produjeron sus sagradas páginas. Se han gastado millones de dólares para recuperar el antiguo Oriente.

Nobles eruditos han dado su riqueza y, en muchos casos, su vida por este propósito, y se han escrito miles de voluminosos tomos para registrar los hallazgos de los últimos dos siglos.

Se puede ver la providencia de Dios en ese progreso.

¿De qué otra manera podría explicarse que todo ese material invalorable estuviera oculto de la vista de los hombres durante tantos siglos, cuando nadie hubiera aprovechado de él, y cuando no era necesario establecer que las Escrituras son fidedignas pues nadie las impugnaba?

¿Cómo es que todo ese material salió a la luz cuando era más desesperadamente necesitado para mostrar la veracidad de la Palabra de Dios y la verdad de la historia sagrada?

Un ojo vigilante lo había preservado para el día cuando haría su parte para testificar en favor de la verdad, y cumplir las predicciones de Jesucristo de que, cuando los testigos vivientes cesaran de testificar por él y la verdad, clamarían las mismas piedras.

Para introducir la historia de todo este maravilloso progreso de los esfuerzos de la arqueología en las diversas tierras bíblicas presento unas pocas citas de W. F. Albright - quizá el más famoso orientalista - para mostrar el inmenso beneficio que han recibido los estudios de la Biblia gracias a la investigación arqueológica y el gran cambio que se ha producido en el mundo de los eruditos en lo que respecta a la evaluación que hacen de los relatos de la Biblia.

Dijo en 1935: "La investigación arqueológica en Palestina y las tierras vecinas durante el siglo pasado ha transformado completamente nuestro conocimiento del marco histórico y literario de la Biblia. No aparece más como un monumento de antaño, completamente aislado, como un fenómeno sin relación con su ambiente. Ahora ocupa su lugar en un contexto que está llegando a ser mejor conocido cada año. Colocada [la Biblia] en el marco del Cercano Oriente antiguo, se aclaran innumerables puntos oscuros y comenzamos a comprender el desarrollo orgánico de la sociedad y cultura hebreas. Sin embargo, la peculiaridad de la Biblia, como obra maestra de literatura y como documento histórico, no ha disminuido, y no se ha descubierto nada que tienda a turbar la fe religiosa de judíos o cristianos" (The Archaeology of Palestine and the Bible [Arqueología de Palestina y la Biblia], pág. 127).

El mismo autor se ocupa más o menos ampliamente de los descubrimientos que han refutado las denuncias dogmáticas, y con frecuencia sarcásticas, de los afiliados a la alta crítica - como los de la escuela de Julio Wellhausen - de que la Biblia contiene muchas leyendas, relatos folklóricos y una mitología que también ha sido llamada "fraude piadoso".

Esto hace que llegue a la siguiente conclusión: "Creemos que los eruditos conservadores están completamente justificados en su vigoroso repudio de todos los esfuerzos por comprobar la existencia de inventos fraudulentos y falsificaciones deliberadas en la Biblia. Tienen igualmente razón cuando objetan con todo énfasis la presencia de una mitología espuria y un paganismo tenuemente velado en la Biblia" (Id., pág. 176).

Desde que se escribieron estas palabras, otros descubrimientos - algunos de ellos sensacionales - han testificado que son dignos de confianza los relatos bíblicos y la seguridad de su texto en muchos detalles.

Repasando una gran cantidad de material nuevo, dice Albright: "Los descubrimientos arqueológicos han sido la causa principal del reciente reavivamiento del interés en la teología bíblica, debido a la riqueza del nuevo material que ilustra el texto y el trasfondo de la Biblia... Continúa llegando nuevo material arqueológico que exige la revisión de todos los enfoques pasados en cuanto a la religión tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Se hace más claro cada día que este redescubrimiento de la Biblia con frecuencia lleva a una nueva evaluación de la fe bíblica que se parece muchísimo a la ortodoxia de años pasados. No debe permitirse que una erudición académica ni una irresponsable neoortodoxia aparten nuestros ojos de la fe viviente de la Biblia" ("The Bible After Twenty Years of Archaeology" [La Biblia después de veinte años de arqueología], Religion in Life [Religión en la vida] t.21, pág. 550. Otoño de 1952).

Egiptología

Egiptología

El 21 de julio de 1798, Napoleón enardeció el ánimo de sus tropas con la célebre frase: “¡Soldados desde lo alto de las pirámides cuarenta siglos os contemplan!”. Lo cierto es que esta afirmación fue asombrosamente exacta: la Gran Pirámide tenía, por entonces, unos 43 siglos. Pero lo más sorprendente es que en aquellos momentos nadie conocía la edad de esas majestuosas moles pétreas y la egiptología ni siquiera había dado sus primeros balbuceos. De hecho, justo en aquellos momentos se estaban sentando los cimientos que, más tarde, iban a propiciar la eclosión de la ciencia cuya devoción es el Egipto faraónico.

Miles de años antes de que Napoleón conquistara el país del Nilo, Egipto estaba gobernado por Ptolomeo V Epífanes. Era una época tormentosa que vivía la decadencia de una dinastía marcada por los crímenes, los complots y las guerras intestinas. En este marco sangriento y cruel, Ptolomeo subió al trono siendo un niño. Pero a este joven monarca le esperaba un reinado sin demasiada gloria. Su poder estaba mediatizado por el clero, lo que le obligó a otorgar a los sacerdotes grandes privilegios, entre ellos la exención de impuestos. Este hecho se conoce gracias a los textos inscritos en una losa de 762 kilos, en la que se dejó constancia de la supuesta decisión real en tres escrituras: jeroglífica, demótica y griega.

El destino quiso que en 1799, Bouchard, un oficial de ingenieros del ejército de Napoleón, encontrar aquel decreto de Ptolomeo V Epífanes mientras se realizaban unos trabajos de desescombro en el Fuerte Julien, junto a la desembocadura del Nilo en Roseta. El soldado comprendió la relevancia que podían tener las curiosas inscripciones, y no se equivocó. Esa losa de piedra negra que se conserva en el British Museum de Londres y que se conoce como Piedra de Roseta iba a transformarse en la pieza angular de la egiptología. Gracias a ella, Jean-François Champollion pudo descifrar los jeroglíficos en 1822.

Esta fructífera casualidad dio a la egiptología la posibilidad de avanzar a pasos agigantados. Pero la campaña napoleónica, a pesar de su enfoque militar, tenía además un objetivo científico importante: 167 sabios de diversas disciplinas acompañaban a los militares. El arduo trabajo desarrollado por aquellos arquitectos, ingenieros, dibujantes y matemáticos tuvo como resultado la publicación de una obra enciclopédica, el primer trabajo de la egiptología científica: la Description de l´Égypte. Sus 837 láminas con más de 3000 ilustraciones siguen siendo una obra de referencia fundamental para la egiptología moderna. Una obra que hoy es una joya para los coleccionistas, que buscan en sus grabados la belleza de un Egipto desconocido y exótico. Sus grandes grabados, algunos con unas dimensiones que superan el metro, muestran un Egipto cubierto por la arena, un Egipto lejano, un Egipto lleno de maravillas, lleno de misterios…

 

Desde aquellos primeros pasos de la egiptología hasta nuestros días, los descubrimientos se han sucedido y la ciencia se ha desarrollado. Pero el auténtico motor de todo ello sigue siendo la fascinación y la curiosidad. Fue ese apasionamiento lo que impulsó a los viajeros griegos a remontar el Nilo, dio fuerza a los sabios de la Description de l´Égypte e inspiró a Champollion desde niño. Es la misma fuerza que sigue creciendo y que mueve a miles de aficionados y estudiosos.

Una de las víctimas más destacadas de esa seducción fue Auguste Mariette, un francés que llegó a Egipto en 1850 para comprar papiros coptos para el Louvre. Las circunstancias hicieron que Mariette olvidase poco a poco este objetivo y se adentrara en el mundo de las excavaciones, en el que consiguió éxitos tan notables como localizar el Serapeum: una inmensa y extraña tumba en la que se enterraba a los toros sagrados. Egipto sin duda le había atrapado para siempre, cambiando el destino de su existencia y el de la propia egiptología. Además de emprender una gran campaña de excavaciones, Mariette adoptó las primeras medidas de protección sobre el maravilloso legado del Egipto víctima del más terrible expolio. Así nació el primer museo de El Cairo dedicado a la conservación de antigüedades egipcias y, más aún, este francés generó la fundación del Servicio de Antigüedades Egipcias y fue su primer director.

 

Mariette murió en El Cairo en 1881, la diabetes que la había afectado desde muy joven y le había dejado ciego, al fin terminó con él. En aquellos mismos instantes, Gaston Maspero, su sucesor en el Servicio de Antigüedades, hizo que se desmoronara una de las más obstinadas teorías de su maestro: la ausencia de textos en las pirámides. Maspero, al penetrar en pirámides de la Dinastía VI, advirtió la presencia de franjas verticales de jeroglíficos que daban forma al texto sagrado más antiguo de Egipto: los Textos de las Pirámides. Mariette, a pesar de toda una vida de dedicación, se había equivocado en un punto fundamental.

También en 1881 se iniciaba en Egipto una historia casi detectivesca que iba a dar lugar a uno de los más fabulosos descubrimientos de la egiptología. Esta curiosa aventura se inicia en las tortuosas callejuelas de la capital egipcia, donde desde hacía años aparecía en el mercado de antigüedades una serie de objetos que levantaron la sospecha de los egiptólogos. Tras diversas tramas y enredos fue descubierta la fuente de tantas maravillas: una importante familia de saqueadores de Gurna, los Abd El-Rassul, había descubierto una tumba. Entonces se sucedieron diversos episodios de encarcelamientos y torturas, que concluyeron con la traición de uno de los miembros del clan que confesó el lugar del descubrimiento. Pero nadie podía imaginar lo que esperaba a Emile Brugsch el 6 de julio de 1881. Este hombre, bajo un calor sofocante, subió por un acantilado de unos sesenta metros. A ello le siguió una dura caminata que le llevó a un pozo de unos dos metros de ancho y doce de profundidad. El arqueólogo se deslizó peligrosamente con una cuerda y cruzó un estrecho corredor. Al fin, entre la escasa luz de las antorchas, se dibujó un espectáculo macabro y sobrecogedor: las momias de algunos de los faraones más célebres de la historia se encontraban allí. Brugsch comprendió que aquello era una especie de escondite donde en la antigüedad se habían colocado los cuerpos de los faraones para protegerlos del ataque de los ladrones de tumbas. Grandes reyes y reinas descansaban por doquier, en medio de una gran confusión. A pesar de la avidez de los auténticos descubridores, entre los sarcófagos y las momias aún había centenares de objetos.

Uno de los episodios más sorprendentes de  este magnífico descubrimiento fue el solemne traslado de las momias, que fueron transportadas en barco a la seguridad del Museo de El Cairo. Los aldeanos de todo Egipto salieron a las orillas del Nilo para rendir homenaje a los antiguos reyes-dioses. Pero las sagradas momias tenían que vivir aún una experiencia abrumadora ante un puesto de control aduanero, un episodio que está a medio camino entre lo insólito y lo humillante. El funcionario de aduanas se topó con el conflicto de que aquellas milenarias mercancías no estaban inventariadas. Dado que el reglamento parece que no toleraba ninguna excepción, las momias fueron incluidas en la categoría de “pescado seco”. Tras pagar finalmente la tasa reglamentaria, las momias pudieron ser acogidas en el Museo de El Cairo, donde siguen hoy asombrando a los visitantes.

Otra de las historias más importantes de la egiptología se inició el invierno de 1903, el día en que un conde británico sufrió un grave accidente automovilístico.  Lord Carnarvon buscó en Egipto el clima seco que necesitaba para su recuperación, mientras conocía a la sociedad cairota que resultó ser poco atractiva para él. En busca de nuevas emociones, el lord se inició en la arqueología sin demasiados éxitos, hasta que buscó asesoramiento y entró en contacto con Howard Carter. Así comienza la relación de dos hombres que iban a protagonizar el episodio más espectacular de la egiptología: el descubrimiento de la tumba de Tutankhamón. Tras años de incesante y paciente búsqueda, y aunque los ánimos empezaban a decaer, la sorpresa apareció el 4 de noviembre de 1922: un tímido pero prometedor escalón surgió entre la arena del Valle de los Reyes. Howard Carter, auténtico artífice del descubrimiento, esperó que su mecenas llegara desde Inglaterra para acceder al interior de la antecámara, el inquieto lord preguntó entonces con voz entrecortada: “¿Qué ves?”. Segundos después Carter contestaba: “Cosas maravillosas…”. Esta es, sin duda, una de las frases más emocionantes de la egiptología, un tópico que resume las experiencias que iban a sucederse en los próximos años y que iban a conmocionar al mundo. La riqueza del ajuar del joven faraón, que subió al trono siendo un niño y que murió prematuramente, deslumbró con sus destellos de oro y con sus misterios.

Años más tarde, coincidiendo con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, otro arqueólogo, Pierre Montet, encontraba en Tanis las tumbas de faraones de las dinastías XXI y XXII. Pero el descubrimiento, a pesar de los espléndidos hallazgos, nunca pudo competir con Tutankhamón, que sigue siendo el acontecimiento arqueológico más célebre de la historia.

En el oeste de Egipto, adentrándose en la aridez sahariana, diversos oasis jalonan el desierto. En junio de 1999, una de estas islas de vida saltó a la fama tras hacerse público uno de los descubrimientos más sorprendentes de la egiptología moderna: entre 5000 y 10000 momias se localizaron en muy buen estado de conservación. El encuentro, como tantas otras veces, se produjo de forma casual: el asno del vigilante de la zona arqueológica cayó inesperadamente al quedar sus patas atrapadas en un agujero. Con rapidez se hizo llegar la noticia al equipo de Ashry Shaker, jefe de los inspectores del Servicio de Antigüedades Egipcias en Bahariya, que dio inmediatamente la alerta e informó a su superior, Zahi Hawass. Pronto se pusieron en marcha las excavaciones, que no han dejado de dar sorpresas campaña tras campaña. Sin duda el ingente trabajo acaba de empezar y para la egiptología se avecina aquí una labor gigantesca y difícil. El propio Zahi Hawass, director de la excavación y del Servicio de Antigüedades Egipcias, confiesa que se ve desbordado por la impresionante concentración de momias y tumbas.

Poco a poco la egiptología ha ido tejiendo la trama de una historia milenaria. La pasión que impulsó a sus primeros descubridores siguen estando viva, y, de hecho, Egipto parece estar más de moda que nuca. Buen ejemplo de ello es la cantidad de exposiciones que se organizan en todo el mundo, el incremento constante de publicaciones y el sinfín de películas y series televisivas que se inspiran en la civilización del Nilo.

Todos somos herederos del magnetismo que atrajo hasta las riberas del Nilo a curiosos griegos y romanos, que desafió la imaginación de los sabios e impulsó el nacimiento de esta ciencia. Esta vieja pasión que unió al mundo para salvar la historia y los monumentos de Nubia de las aguas del lago Naser. Una pasión que hace emerger del Mediterráneo los tesoros de Alejandría, que desvela los secretos de las pirámides e investiga incansable las claves de aquella civilización, madre de civilizaciones. Una historia azarosa, llena de encuentros insólitos y de cosas maravillosas…

Epigrafía y Numismática

Epigrafía y Numismática

Paleografía y Diplomática. Epigrafía y Numismática

 

Paleografía

Esta se define como la disciplina que estudia la historia de la escritura, y en particular de la escritura a mano, en sus diferentes fases. También estudia las técnicas empleadas para escribir, el proceso de producción y los productos de ese proceso, sobre todo en su aspecto grafico, ya sean libros, inscripciones, documentos o escritos de naturaleza privada (Armando Petrucci).

Habría que destacar a Bernard de Montfoucon, que empleo por primera vez el término de Paleografía en 1.708.

No obstante, el primer tratado de paleografía con un planteamiento científico se encuentra en la obra “De re diplomática libri sex” de Mabillon en 1.681. Mabillon fue un monje benedictino que empleo esta obra para resolver la autenticidad de unos documentos merovingios conservados en la Abadía de Sant Denis, y en la polémica se enfrentaba al jesuita Papenbraeck.

El nacimiento de la Paleografía en España estuvo vinculado a la Ilustración y a la incorporación de los bienes señoriales al realengo.

Habría que señalar los trabajos del profesor Jimeno Blay que, al estudiar los manuales inéditos desde 1.738 a 1.932 incidió en el estudio del nacimiento de la Paleografía en España.

También importante es Maffes que en 1.727 escribió la obra de “Historia de la Diplomática, que sirve de introducción al arte critica”, que es importante porque apuntaba un concepto más amplio de la Paleografía.

En el siglo XIX destaca la creación de École de Chartres, fundado en 1.821 para formar archiveros y bibliotecarios encargados de desamortizar los bienes que habían quedado en el aire tras la Revolución Francesa.

En el siglo XX destaca el filólogo alemán Trauakbert, que incide en la idea de Maffes y pone la paleografía en conexión con la historia de la cultura. Su obra fue criticada por Giorgio Cencetti, que le acuso de tener una proyección filológica.

También de Cesare Paoli y Luigi Schiapareli, que apuntaban la idea de que la escritura como hecho global y la teoría sobre el desarrollo espontáneo de las formas caligráficas.

De la segunda mitad del siglo XX hay que señalar al lingüista francés Coher, con su obra “La gran invención de la escritura”, donde defendía la idea de que el uso de la escritura esta en función de la utilidad que se le de a cada sociedad.

También es importante Petrucci que va a conjugar lo nuevo y lo viejo. Funda la revista “Scritura e civitta”.

 

Diplomática

Documento: La palabra procede del latín “docere” que es enseñar, pero su significado es muy amplio, pero en diplomática es la noticia escrita de un acontecimiento (RAE)

Se distinguen distintos tipos de documentos:

  • Documento histórico: cualquier testimonio escrito que, aunque careciendo de forma y fuerza legales, da fe a un hecho.

  • Documento jurídico - administrativo: representación escrita de relaciones políticas, jurídicas, sociales y administrativas que se establecen entres los hombres, a nivel particular y oficial.

  • Documento diplomático: documento de contenido variado y emitido por una autoridad, institución, persona publica o particular, emitido con una determinada intencionalidad y revestido de una serie de requisitos y formalidades imprescindibles, para concederle valor legal y probatorio, tanto al contenido como al vehiculo transmisor. Dentro de él se distingue entre documento diplomático en sentido leto o extenso y en sentido estricto.

El documento diplomático en sentido leto o extenso, es aquel que rodea al documento diplomático en sentido estricto.

El documento diplomático en sentido estricto es aquel que cumple con todos los requisitos.

La diplomática no solo se extiende al periodo medieval y moderno, sino que incluye documentos actuales. En este sentido la historia de la diplomática, le debe mucho a Pratesi, que escribió “diplomática en crisis” que fue un punto de inflexión muy importante porque revitaliza la ciencia diplomática y abre nuevos caminos.

Habría que señalar que humanistas como Petrarca, pueden ser considerados los primeros diplomáticos por su crítica textual. A partir del siglo XVI, las polémicas europeas y las guerras documentales le dieron mucha utilidad a esta ciencia. En el siglo XVII se produce el hito fundamental con la disputa entre el benedictino Mabillon y el jesuita Papenbraeck. En el siglo XVIII, tuvo mucha influencia la obra de Mabillon, sus criterios se extienden por Europa y se aplican a estudios de series documentales. En este siglo aparece la obra “Nuevo tratado de diplomática”, de dos monjes benedictinos, llamados Toustan y Tassin, que completan la obra de Mabillon. Esta obra arrojo mucha luz en las cronologías, sentó las bases de la diplomática pontificia y esbozo una distinción entre caracteres internos y externos del documento. En el siglo XIX destaca Teodoro Sickel, que es considerado el padre de la diplomática moderna; y también Julio Ficker al que se le debe la distinción entre fases documentales de la “actio” y “conscriptio”. En el siglo XX, destaca la creación en 1.968 de la Comisión internacional de diplomática, donde están las más eminentes diplomáticas.

 

Métodos y técnicas de la Diplomática.

Estos son el genérico comparativo y el crítico documental. Hay que distinguir entre lo denominado autenticidad histórica, y diplomática. La primera alude a que son verdaderos los hechos del documento, y la segunda consiste en que el documento externa e internamente, se muestra tal y como se gesto en la mente del creador y en las manos de quien lo materializó.

Hacia 1.959 es interesante destacar la labor de Sebanek, que propuso analizar el documento privado también apunto que el método diplomático tenia que tener en cuanta la función social del documento y la relación existente entre el documento y la persona.

Técnicas que emplea esta ciencia.

Nos puede servir cualquier instrumento de laboratorio, como los láseres, los rayos X,... pero las más usadas son la sigilografía y cronografía, que funcionan como ciencias subordinadas de la diplomática.

La diplomática es una ciencia, que se relaciona con otras ciencias, debido a que es muy interdisciplinaria.

La palabra acta, en diplomática, designa al conjunto de fuentes diplomáticas y ello lo dispuso Giry en su manual de diplomática. Dentro de estas fuentes diplomáticas podemos encontrar:

  • Fuentes Históricas. (Sigue la periodización de épocas que conocemos, Prehistoria, Mundo antiguo, edad Media,... esto se nos ve en los archivos).

  • Fuentes Judiciales o procesales. (Son testimonios escritos procedente de autoridades judiciales o litigios. Aquí es donde estarían las causas de la Inquisición).

  • Fuentes administrativas. (Abarca documentos de administración pública y local, como leyes, ordenes, reglamentos, ordenanzas,...).

  • Fuentes eclesiásticas. (Se subdividen en: A) Documentación Pontificia; B) Documentación Episcopal; C) Documentación Parroquial; D) Documentación Procesal eclesiástica < litigios de la iglesia>).

     

    Partes del documento.

    Los documentos tienen tres partes, aunque hay partes que se pueden ausentar, y lo vemos es un modelo teórico:

  • Protocolo inicial:

    • El primer elemento dentro del Protocolo inicial, es la invocatio (invocación), que consiste en la apelación a la divinidad, y este elemento si que es fijo; si aparece siempre es en primer lugar. Este puede ser monogramática o simbólica, y verbal o explicita. La primera es una representación grafica (+); verbal es la formula “in de nomine amen”. A veces pueden venir las dos juntas.

    • La siguiente parte es la intittulatio (intitulación), es aquella parte del Protocolo inicial en la que la figura o puede figurar, el nombre, titulo o condición de la persona de la que emana el documento bien sea esta el autor material o no. Las formulas de intitulación son muy variadas.

    • Después vemos la directio (dirección), que nos indica la persona/s a las que va el contenido documental. Puede ser individual o colectiva.

    • La última parte es la salutatio (saludación), que es el saludo que el autor documental dedica al receptor. Es un elemento que suele faltar habitualmente.

    • Cuerpo del documento:

        • Dentro del cuerpo documental lo primero que encontramos es el preambulum (preámbulo), consiste en consideraciones de tipo general superficiales y muchas veces sin conexión con el tema del documento.

        • Después aparece la denominada notificatio (notificación), esta muy conectada con la directio, es una llamada de atención.

        • Vemos ahora la expositio (exposición de motivos) alude a las causas que han conducido a tomar una determinación concreta. Normalmente la introduce la introducción “por cuanto”.

        • A esta le sigue la dispositio (disposición) parte sustancial e insustituible de todo el documento diplomático. La que expresa la orden, la voluntad del autor. Y esta introducido normalmente por verbos de mando (mandar, otorgar, conocer,...).

        • Para complementar esta dispositio, se necesitan unas cláusulas complementarias a la dispositio, que es la ultima parte del cuerpo, las mas frecuentes son:

          • Cláusulas preceptivas - son cláusulas de sanción vinculadas a documentos que proceden de la autoridad pública.

          • Cláusulas prohibitivas - anulación de derecho de proceder de una forma concreta.

          • Cláusulas derogativas - que anulan cualquier derecho de ley o privilegio que contradiga lo que dice en el documento.

          • Cláusulas reservativas - (que lo encabeza salvo) son cláusulas que expresan excepción.

          • Cláusulas obligativas - obligan.

          • Cláusulas renunciativas - expresan una renuncia, generalmente vinculadas a antiguas leyes.

          • Cláusulas penales - establecen un castigo, y se dividen:

          • Espirituales.

          • Pecuniarias (monetario).

          • Corporales.

        • Cláusulas corroborativas - lo firmo de su mano...; sellado con...; mandé que..., etc. Formulas que dan el beneplácito a la carta.

        • Protocolo final o escatocolo:

          • Aquí encontramos la data (datación, autentificación). Podemos diferenciar dos, la data tópica, que es la ubicación física; y la data cronológica, que es el tiempo, la fecha.

          • La validación es el sello, firma, rubrica, signos,... elementos que contribuyen a validar lo instaurado en el texto.

          Formulas y formularios.

          La redacción de un texto documental diplomático se convierte en algo mecánico, y por ello se impuso el modelo de formularios, también debido a la dificultad de los mismos. En España los primeros formularios conocidos son de época visigótica.

          Distinción entre caracteres internos y externos del documento.

          Como caracteres externos, nos podemos referir a:

          • Material.

          • Tinta.

          • Tipo de letra.

          • Marcas de validación.

          • Marcas de chancillería.

          Como caracteres internos:

          • Tenor documental.

          • Formulas.

          • Lenguaje.

          Cronología

          La ciencia de la cronología, es aquella que tiene como objeto la medida del tiempo. Tanto astronómico (cronología técnica), como desde el punto de vista histórica (cronología histórica). Y esta segunda es la que nos interesa.

          Concepto de fecha documental, expresión de lugar, tiempo y circunstancias en las que el documento ha sido elaborado.

          La data completa de un documento nos indica el día, mes, año y lugar (cronología tópica), aunque también puede cuestionar la hora.

          Diplomáticamente se introduce a través de unas palabras como actum, acta, factum, facta, etc. Términos latinos que expresan relación documental con la fecha.

          No existe una regla fija para colocarla, puede aparecer tanto al principio como al final.

          El concepto del calendario.

          Este es romano que se atribuye a Rómulo era uno de origen lunar; y en él, el año empezaba en Marzo y tenia 304 días que se dividían en 10 meses de 30 o 31 días.

          Este modelo lo reformo Numa Pompilio, y consistía en que la añade 2 meses, situados después de diciembre que son enero y febrero, ahora el año tiene 335 días. Numa también vario la duración de los mese, a Febrero le dio 28 días, a Marzo, Mayo, Julio y Octubre, 31 días, y al resto 29. Además intercalo cada dos años un nuevo mes que se llamo mercedonius, con lo que finalmente el año quedaba en 366 días y medio, para ajustarse al año solar a el año civil.

          En el 153 a.C. se fija el 1 de enero la entrada en funciones de los Cónsules elegidos anualmente y se traslado el origen del año en esta fecha.

          En el 45 a.C. Julio Cesar, y el astrónomo Sosíjenes reformaron el calendario de Numa y dieron origen al calendario solar juliano, cuya duración es de 365 días y 6 horas exactas. Entre las referencias mas importantes de ellos sobresalió la de dar cada cuatro años entre el 23 y 24 de Febrero un días mas al que se denominó bisiesto. El año bisiesto entonces tiene 366 días resultando bisiesto todos los años divisibles por 4.

          Después vino la reforma gregoriana (por el Gregorio XIII), que en el día 24 de febrero de 1.582, publico una bula denominada Inter Gravaminas y después de una comisión formada en Trento, corrige la duración del año del calendario solar juliano, respecto al año trópico. Ella consistió: “la duración del año juliano es de 365'25 días, mientras que el año trópico dura365'422 días, esta diferencia anual corresponde a 11 minutos 14 segundos, que en 400 años son tres días. Entonces la reforma gregoriana consistió en suprimir unos días del calendario, pasando del 4 de octubre al 15 del mismo mes. Para corregir el desfase desde la reforma juliana hasta el siglo XVI. Para evitar errores en el futuro, reforma el ciclo solar que va entre el año 1.601 y el año 2.000, suprimiendo tres bisiestos cada 400 años, los cuales fueron 1.700, 1.800 y 1.900.

           

          Aparte de estas maneras de medir el tiempo, también tenemos otras que son:

        • Calendario Litúrgico eclesiástico.

          Tiene una serie de fechas fijas como la de la Navidad, hay otras que son móviles, como la de la Pascua, que va en virtud de la luna pascual (entre el 22 de marzo y el 25 de abril), y el día de la Pascua es la base de este calendario.

        • Calendario Islámico.

          Podemos decir, que es un calendario lunar, tiene 12 meses que tienen 30 y 29 días alternativamente; la semana comienza en domingo y el día principal es el viernes, cada año lunar es 11 días mas corto que el solar. La fecha de punto de partida de dicho calendario es el 16 de julio del 622 de la era cristiana.

        • Calendario Republicano francés.

          Desde la proclamación de la I Republica francesa (1.792) la Constitución establece un nuevo calendario que dura hasta 1.805. Este año comienza el 22 de septiembre (con el equinoccio de otoño), tiene 12 meses de 30 días, divididos en tres décadas.

          El concepto de era.

          Se define en un periodo indeterminado de tiempo cuyo inicio se conoce pero no su terminación. Y su comienzo siempre este referido a hechos políticos o religiosos. Y sirve para medir los años desde ese acontecimiento.

          Hay muchas eras, y vemos las más representativas:

        • Era de las Olimpiadas.

          Se inicia el 1 de julio del 776 a.C. y cada Olimpiada consta de 4 años.

        • Era Constantiniana o Bizantina.

          Parte del nacimiento de Cristo para calcular la fecha de la Creación. Y el año empieza el 1 de septiembre.

        • Era de la Fundación de Roma.

          Toma como punto de referencia el año de Fundación de Roma según Varrón, en el 753 a.C. (Era ad urbe condita)

        • Era del Consulado y del Postconsulado.

          Esta se utilizo en el Imperio Romano, desde el 509 a.C. y durante la Edad Media. Y recibe este nombre porque la documentación pública de Roma se databa por el año de los Cónsules que gobernaban cuando el documento fue promulgado y editado. Y en concreto toma como inicio del año la elección del último cónsul.

        • Era Cristiana.

          Fue establecida en el siglo VI por Dionisio “el exiguo” (monje), basándose en la tradición cristiana lo fija en el año 753 de la Fundación de Roma.

          En el siglo VII, esta se difunde en Hispania y en la Curia Pontificia no se uso hasta el siglo X. no obstante esta era tiene distintos estilos, por ejemplo el estilo de la Navidad, que hace coincidir el primer día del año con el 25 de diciembre (anno navitatis). Otro es el estilo moderno o de la circuncisión que hace coincidir el principio del año con el 1 de enero. Esta fue la que se impuso con la Reforma Gregoriana. También esta el estilo de la Encarnación (anno ad incarnatione domine), lo cifra el 25 de marzo. Dentro de él hay otros dos subestilos, el florentino y el pisano, y entre ellos hay un año de diferencia. El estilo de la Pascua de resurrección que se empleo en territorios de dinastías francesas (Francia, Nápoles, Navarra,...), según el cual, el año comienza con la Pascua de resurrección. Y también esta el estilo veneciano, que lo hace comenzar el 1 de marzo. Imitando así el calendario de Rómulo.

        • Era Hispánica.

          Esta sitúa el comienzo el 1 de enero del 38 a.C., relacionado con la conquista y pacificación de la península Ibérica por Roma. Cuyo final es en el 716 de la Fundación de Roma.

        • Era de Diocleciano o de los Mártires.

          Nace para conmemorar la última persecución de cristianos en Egipto y su inicio es el 29 de agosto del 284.

           

          Partición del mes en el Mundo Romano.

          Los dividían en tres partes que se correspondían con las fases de la luna:

            • Calendas, fase de la luna nueva. Estas son el primer día de cada mes.

            • Nonas, luna en el primer cuarto. Se corresponde con el día 7, en los meses de marzo, mayo, julio y octubre, y en el resto de los meses con el día 5.

            • Idus, luna llena. Caen en el día 15, los meses de marzo, mayo, julio y octubre, y en el resto de los meses en el día 13.

           

          Este cómputo cronológico se empleo durante toda la Edad Media, en la documentación latina, y desde el siglo XIV decae. Es decir, esta está muy relacionada con el cómputo de la Era Hispánica.

           

          Concepto de semana.

          Los babilonios y hebreos adoptaron un cíclico de 7 días para medir el tiempo. Con él nació la semana. Y ellos consideraron que el último día era el sábado y los otros seis restantes se nombraban en relación a ese sábado (sabat).

          Los actuales nombres proceden de la tradición romana:

          Lunes

          Luna

          Martes

          Marte

          Miércoles

          Mercurio

          Jueves

          Júpiter

          Viernes

          Venus

          Sábado

          Saturno

          Domingo

          Apolo

          Desde el siglo II d.C., fue cuando la iglesia comenzó a contemplar en sus documentos los nombres de la semana: denominados como ferias. Para romper así con el mundo pagano.

          Horas del día.

          El mundo romano también tenía una nomenclatura para las distintas horas del día:

          12 horas diurnas (6 - 18 horas)

          12 horas nocturnas (18 - 6 horas)

          Hora prima

          6 : 00

          Primera vigilia

          18 : 00

          Hora tertia

          9 : 00

          Segunda vigilia

          21 : 00

          Hora sexta

          12 : 00

          Tercera vigilia

          3 : 00

          Hora nona

          15 : 00

          Cuarta vigilia

          6 : 00

          Hora vespera

          18 : 00

          Todas estas horas estas agrupadas en grupos de tres horas.

           

          (Salida al monasterio del Cister)

           

           

           

           

           

           

           

           

           

           

           

           

           

           

           

           

           

          Sigilografía

           

          Se podría definir como la disciplina científico-técnica que se ocupa del estudio material y formal de los sellos, de su historia y de los distintos sistemas de conservación, restauración, descripción y catalogación de los mismos.

          No siempre se llamo sigilografía, sino que también al principio se llamaba sphiogistica (del griego anillo sigilos).

          En España, y gran parte de Europa, hasta finales del siglo XIX y destacando el siglo XX, la enseñanza de la sigilografía no formo parte de los estudios universitarios y en las universidades que se impartía se atendió mucho al aspecto artístico y material del sello.

          Hoy día se ha focalizado el estudio del sello en lo que se representa como validación del documento.

          Según los partidarios de Alfonso X “el sabio”, el sello se define como “la señal que un rey manda hacer a otro hombre, en metal, piedra, oro, etc., para firmar sus cartas, escritos o documentos; a fin de que sirvan de testigo de lo escrito dando a este mayor garantía, firmeza y seguridad, y contribuye de manera especial a otorgar al documento y a su contenido, credibilidad, valor, probatorio en juicio y fuera de él y paridad”.

          Funciones del sello a lo largo de la Historia.

        • Garantizar la calidad, origen y propiedad de los objetos.

        • Permitir la identificación de los titulares resaltados.

        • Ha servido como cierre para garantizar la integridad de un objeto o documento.

          Evolución del sello.

          Por la Real Pragmática de 1.636 y hasta 1.868, la Monarquía Española a través de reales cedulas bajo el pretexto de dar mayor seguridad a la documentación publica, pero en el fondo era para recaudar mas dinero; introdujo dentro del sistema tributario de la Corona, para los distintos territorios de España y provincias de ultramar, el uso obligatorio del papel sellado, timbrando con la estampilla real que se colocaba en la parte superior y con una escala de arancel tributario de distintas clases de sellos y estampillas.

          En 1.869 surge una nueva ley de presupuestos que transforma el papel impreso y sellado que emitía la Corona en el derecho e impuesto de timbre que comenzará a funcionar en 1.881.

          Partes y nomenclatura del sello.

          Hay sellos denominados bifaces, que tenían doble impronta, con una representación en el anverso y otra en el reverso.

          Los sellos monofaces, tienen una sola cara, el anverso, en el reverso no tienen representación grafica por lo que al reveso se llama dorso.

          El contrasello es de menor tamaño, más simple y distinto color que se muestra en el dorso para ratificar el sello principal.

          También existe el sobresello, es un pequeño sello que ha colgado del mismo cordón que el propio sello y tiene como función, reforzar la validez del primer sello.

          Partes del sello.

          Se puede apreciar el campo, que es el espacio destinado a albergar la representatividad principal y secundaria que esta delimitada por un cordoncillo continuo o discontinuo o punteado que se llama grafila.

          También encontramos la leyenda o inscripción. Los sellos que carecen de esta se denominan anepígrafos.

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          Catalogar los sellos.

          Cuando son sellos físicos, sobre soporte (metal, madera) se catalogan porque pueden ser joyas sellos,...

          En la catalogación hay una primera área:

           

          • Titular /es del sello.

          • Data o fecha del sello (validasen la que el sello tiene validez publica)

          En la segunda área:

          • Descripción formal del sello:

            • Forma.

            • Dimensiones.

            • Representación que tienen.

            • Leyenda, etc.

          En la tercera área:

          • La descripción del material de la pieza:

            • Su material (mediante el cual esta hecho).

            • Color /es.

            • Modo de aposición (adhesión).

            • Estado de conservación.

            • Si tienen contrasello o subsello, etc.

          En la cuarta área:

          • Regenta del documento al que esta unido (resumen), y aquí metemos:

            • La fecha del documento.

            • Contenido del documento.

            • Las denominadas formulas de corroboración.

            • Si el documento aparece validado o no.

          En la quinta y última área:

          • Es un área de referencias, hablándose en ella de todo lo que sepamos del sello: si forma parte de una colección, si alguien ya ha trabajado sobre él, etc.

          Clasificación de los sellos:

          Existen varios criterios clasificatorios de sellos:

        • Criterio de origen y titularidad: según este, los sello pueden se reales y principescos; nobiliarios; eclesiásticos; institucionales; de distintas autoridades o particulares (privados).

        • Criterio por antigüedad: aquí ocurre lo mismo, sellos antiguos, medievales, modernos, contemporáneos, y actuales.

        • Criterio de la topología, según esta encontramos dos grupos:

        • Sellos figurativos (con representaciones humanas), dentro de los cuales pueden haber varios tipos:

                  • Mayestáticos - los que representan una autoridad regia o pontificia, con atributos de poder en posición sedente.

                  • Ecuestre - montando la figura a caballo, en pos de paseo, lucha, etc.

                  • Pedestres - de pie, parada y puede llevar atributos en la mano.

                  • Hagiográficos - con virgen o santos en calidad de titulares del sello.

                  • Personales - el retrato de figura humana es el que es fiel a la imagen que representa.

        • Sellos afigurativos (tienen cualquier cosa menos humanos), aquí también tenemos varios tipos:

                  • Topográficos, panorámicos o monumentales - paisajes vistas panorámicas, monumentos, etc.

                  • Heráldicos o blasonados - escudos.

                  • Parlantes - con objetos que lo que indican es otra realidad.

                  • Onomásticos o gremiales - con objetos relativos a una profesión.

                  • Afigurativo naval - barcos pesqueros, comerciales, de guerra, etc.

                  • Fantasticos - con figuras mitológicas, de aspecto irreal.

                  • Sello de sola escritura - cuando dentro de él, lo único que hay es caligrafía.

        • Criterio por el tamaño o modulo.

        • Criterio por su formato.

        • Criterio del modo de vinculación del sello al documento: pueden estar pegador al documento, o pendientes del documento (colgado).

        • Criterio de la materia de la que están hechos: metal, cera, papel, etc.

        • Envoltorio: como aparece ese sello.

          Codicología

          Es la ciencia historiográfica mas reciente; más nueva que surge en el siglo XIX y que se concibe cuando el bibliotecario Ebert comienza a distinguir las diferencias entre la paleografía en si misma, y la ciencia del libro escrito a mano. Se define como codicología, ciencia del libro manuscrito.

          Codicología tiene que ver con la palabra códice que proviene del latín caudex (madera, tronco) y cudere (cortar). Su semántica primitiva alude al las cubiertas que protegían el libro, las cuales solían ser de madera.

          Volumen viene del latín volvo (dar vueltas), o sea que lo asigna a algo que se enrolla como los papiros, luego el formato cambio por bloque de notas cubiertas.

          Desde sus inicios no se llamo Codicología, sino que Ebert la concibió como algo complejo y hasta principios del siglo XX, no tiene un nombre concreto que en un principio fue codicografía, pero no se generalizo, hasta que Alfonso Dain lo bautizo como codicología.

          Desde ahí la escuela francesa toma el protagonismo en los estudios de esta ciencia y entre los estudiosos, sobresale Masai que distingue entre:

        • La codicología historiográfica, esta es el estudio de la historia del libro manuscrito.

        • La codicología técnica y científica, se ocupa de la denominación arqueológica del códice, pues el desguace de un códice en si mismo.

          En España, la Codicología tiene poca influencia, solo un profesor de la complutense y los monjes augustitos del San Lorenzo del Escorial. Estos trabajando en los códices de la Biblioteca de dicho monasterio.

          Análisis de los soportes escriturarios

          Historia del Papiro - es un componente de origen vegetal que crece a orillas del Nilo (Egipto) y que fue una planta con gran variedad de uso; para hacer canoas, ungüentos, medicinas, etc.

          El primer fragmento que se conoce, esta vacío sin escritura, es un fragmento aparecido en la tumba de Hemaka entorno al 3.000 a.C.

          En el 2.500 a.C. aparece el primer fragmento escrito, hasta el siglo IV - V fue su vida escrituraria. Sobresalen los localizados en el valle del Nilo, Siria, Etiopia, en la fortaleza de Europos (entre el Tigris y el Eúfrates), etc. Con algunas excepciones.

          Los folios se unían en rollos guardados en una funda de piel denominada toga, y catalogados.

           

          Historia del pergamino - piel de animal trabajada para soportar la escritura. Generalmente se utiliza la de cabra, ternero, etc. También excepcionalmente se usa la piel de antílope.

          La capa de la piel, que se utiliza es la dermis. Lo ciframos en unas etapas:

          • Echar en remojo la piel del animal en agua corriente (un río).

          • Disgregar la epidermis, a través de una lechada de cal.

          • Raspado del tejido subcutáneo (hipodermis).

          • Así tenemos la piel disgregada en la dermis.

          • Con ella, la tensamos en un bastidor y allí se acuchilla para tener el grado de finura deseado.

          • Luego se pulimente con piedra pómez; y se da un acabado a la piel.

          El pergamino español y el italiano tenían fama de ser bueno con coloración blanca y un espesor ligero; el francés es más tosco y oscuro como el germano.

          El pergamino que se saca de piel de animales muertos antes de nacer (non natos), se denominan pergaminos vigíenos, o vitela; y códices de espacial renombre por su calidad.

          Si el pergamino tiene tonalidad grisácea lo más probable es que proceda de piel de cabra.

          El ternero da lugar al pergamino de mejor calidad y de color blanco. El carnero, la piel es mas grasienta y ofrece un pergamino de color mas amarillento.

          La cronología del pergamino:

          La primera mención del pergamino como útil, es mencionada hacia el 2.700 - 2.500 a.C.; aunque el más antiguo conocido es un documento griego del siglo II a.C.

          Básicamente es el soporte escriturario por excelencia desde el siglo IV al siglo XVI d.C. tanto a nivel literario como a nivel diplomático.

          Este pergamino podía se decorado, que la propia piel podía tener pintura. Hacia el siglo XV en Italia se alcanza un grado de percepción máximo son hojas muy finas, que se pueden confundir con el papel.

          Pero desaparecieron cuando la industria alcanzaba la máxima destreza para conseguirlo.

          Las miniaturas tiene importancia, estudiadas por los historiadores de arte; la miniatura de los códices de la época es una ventana para ver la cultura escrita de la época porque allí se representa mucho al abad con sus atributos; las diferencias sociales; la participación femenina en la escritura, etc.

          Concepto de Palimpsesto: etimológicamente, significa raspado de nuevo; se da este nombre a los códices a los cuales se les ha borrado la tinta.

          La razón de ello, era:

            • Escasez de soporte escriturario (crisis económica en el sector)

            • Sobreproducción cultural.

          En el mundo occidental cristiano su mayor producción es los siglos VII y IX d.C.

          Historia del papel - es oriundo de China y tiene un componente de origen vegetal (morus papilifera satiba).

          Tradicionalmente se habla que fue un oficial silúm (del emperador chino), el que descubre el invento en el siglo II de la era cristiana.

          Hasta el 751 no se conoce fuera de China; y aquí los árabes tras la victoria de Samarcanda, conocieron a prisioneros que sabían su fabricación y los puso a fabricar. Desde entonces lo expanden por Oriente.

          Se fabrica en China porque en el Occidente no existe la planta del morus papilifera satiba, se sustituye por trozos de lino y cáñamo.

          Proceso de fabricación - los trozos de lino y de cáñamo se dejaban macerar en agua y se daban con unos batanes de madera el resultado era una masa muy fina, y el artesano introducía en ella la forma, e iba sacando finas capas, superponiéndolas sobre un fieltro.

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          Instrumentos de escritura: Gráficos

          Estilo - era un objeto de metal, hueso o marfil, de forma puntiaguda por una extremidad y plana por la otra; utilizado para escribir sobre arcilla sin cocer y sobre las tabletas de cera.

          Pincel - utilizado para escribir sobre papiro, muy poco elaborado (junco machacado por un extremo, para escribir por ahí).

          Cálamo - instrumento escriturario de caña, también escribió sobre pergaminos medievales pero es más habitual para el papiro.

          Pluma de ave - desde le siglo IV se viene utilizando, solapada a la difusión del pergamino. Esta estaba también tallada por su extremo, cortadas y afiladas correctamente.

          Junto a todas estas, también se utilizó, el compás, el punzón, la regla, el cuchillo, el lápiz de plomo, el raspador y la esponja.

          Tintas o productos de fijación

          La coloración de la tinta varía según la época y la procedencia.

          El origen de esta se remonta al tercer milenio antes de Cristo, según las fuentes tradicionales chinas.

          Hasta el siglo I de la era cristiana no aparecen os primeros textos, que recogen recetas de tinta en Occidente. Destacan algunos pasajes de la obra de Plinio; Dioscórides y Vitruvio.

          Casi todos estos coinciden que para fabricarla necesitaban mezclar negro de humo mas goma; y para licuarla se le echa agua o aceite.

          Hasta el siglo XII no sabemos nada de ella y aquí encontramos recetas de tinta en sus tratados. Pero desde aquí estas están más elaboradas, y se puede decir que en la mayoría de las recetas aparecen cuatro elementos:

        • Vidrio, que le confiere brillo.

        • La nuez de agallas, que contiene tanino; que es un producto de fijación.

        • Vitriolo (sulfato de cobre o hierro), llamado negro de zapatero, que sirve para darle cuerpo a la tinta.

        • Goma arábiga, para hacerlo mas viscoso.

          En este sentido, la profesora que más ha trabajado en esto es Monique de Pas, y sus obras son las más relevantes en este sentido.

          Otras sustancias que se han utilizado son:

          Púrpura, sustancia que se extrae de las glándulas de un molusco, en principio es de color blanco pero al contacto con el aire se oxida y de con el color que le da nombre.

          Cinabrio (sulfuro de mercurio), es más oscuro que el púrpura, y con reflejos azulados.

          Minio, este es dióxido de plomo, que tiene un color anaranjado.

          Carmín, principio colorante que se puede obtener de un insecto de la familia de las cochinillas en su fase larbaria.

          Tierra de sinopia, es una tierra rojiza, que se utilizo para colorear fondos. Es tierra coloreada, sobre ellos se puede escribir con letra de oro, plata,...

           

          Numismática

          Ideas generales sobre la moneda.

          Vemos que solo hacia el siglo VII a.C., se conoció la moneda en Grecia, lo que podemos llamar “moneda legal” y fue precisamente también el pueblo griego el que culmino este proceso de la conquista de la moneda tal y como hoy la concebimos.

          Definición - “todo medio de cambio y común medida de valor que facilite el salir de los estadios primitivos del trueque, mediante objetos de valor acreditados y estables. Y de general aceptación que permita el ahorro, el enriquecimiento y la regulación de las relaciones económico sociales de todo tipo”.

          Para que la moneda exista como tal es necesario que la comunidad de hombres que la utiliza se relaciones entre si. Porque la moneda en si misma no tiene ningún valor solo lo adquiere cuando frente a otras personas sirve para adquirir bienes y servicios.

          Concepto de Numismática.

          Es la ciencia que estudia las monedas. En su etimología combina la palabra griega nomisma y la latina nummus, de esta fusión surgió numismática.

          La definición pronunciada por Ernesto Babelon, quien en 1.901, publicó un manual de numismática y la definió como: “la ciencia que comprende el estudio de las monedas en todos sus aspectos, y todo lo que con ello se relaciona; las estudia tanto en si misma como en los documentos escritos que se refieren a la moneda y las estudia bajo un punto de vista económico, legislativo, metodológico, artístico, mitológico, icnográfico, epigráfico,...

          Y de alguna forma la numismática actúa como base indiscutible de la arqueología y como fuente de la evolución económica de las sociedades civilizadas.

          La idea de numismática como ciencia, con objeto de estudio y método propio, hace que no sea una ciencia auxiliar de la Historia, sino una ciencia en si misma.

          Aunque es una ciencia autónoma, tiene relaciones directas con el derecho administrativo, político y penal; con ciencias económicas y sociales; con ciencias físico-químicas; con matemáticas, estadística, etc.

          Ya Aristóteles, le dedico muchos párrafos a ella proyectándole la idea de la moneda como norma y regla porque no existe según su naturaleza sino que solo existe según la ley; y depende de nosotros cambiar esa ley y hacer útil la moneda si así lo deseamos. Por ello Aristóteles decía que la etimología de la moneda estaba vinculada a la raíz nomos.

          Requisitos que ha de tener la moneda.

          • Tiene que tener una utilidad y un valor.

          • Tiene que tener divisibilidad.

          • Homogeneidad.

          • Estabilidad en su conservación y en lo posible en su valoración.

          • Facilidad en su transporte.

          • Posibilidad de fácil reconocimiento.

          Invención de la primera moneda legal.

          Han sido numerosas las teorías y opiniones donde sobre la aparición de la primera moneda de curso legal.

          Casi todos los estudiosos, se inclinan en situarla en las excavaciones del Templo de Artemisa en Éfeso; las monedas datan del siglo VII a.C. y se tratan de hallazgos muy estudiados, por diversos especialistas.

          Allí se encontraron 93 monedas de ámbar y 7 bolitas de plata. En principio estas bolitas tenían partes semidiferenciadas (protoreverso y protoanverso), las fechas en concreto de este tesoro son 640 - 630 a.C.

          A esto hay que añadir que no parece que la introducción de la moneda legal fuese un fenómeno rápido y revolucionario; sino que fue un fenómeno lento y gradual; con distintos ritmos en las comunidades y tardó en afectar a los pequeños comerciantes, que continuarían bastante tiempo con el sistema de trueque.

           

          Elementos de la moneda.

          Los romanos empezaron a mencionare que la moneda tenía tres elementos:

        • Materia (Metallum)

          Hace referencia a los metales empleados para su fabricación, también a las aleaciones, composición, valor y condiciones de obtención y uso. Además por extensión se incluyen todas las técnicas y procedimientos de fabricación de la moneda sobre todo la acuñación y la fusión.

        • Ley (Figura)

          Interesa decir que abarcaría las reglas de derecho público que han determinado la ejecución del privilegio de emisión a cargo de la autoridad en cualquiera de sus formas.

        • Forma (Pondus)

          Aspecto exterior de la moneda, perfil, tipos, leyendas, inscripciones,...

          Estos tres conceptos fueron recogidos por Isidoro de Sevilla en su libro “Etimologías” en la frase: “hay tres cosas esenciales en la moneda: material, forma y ley, faltando una de ellas no puede hablarse de moneda”.

          Algunas notas sobre los sistemas de medición

          En principio el sistema decimal es el sistema metodológico que ha terminado imponiéndose.

          Los sistemas monetarios de la antigüedad clásica se fundan en la medición ponderal babilónica (un sistema sexagesimal).

          Por ejemplo en la antigüedad clásica, también se empleo el sistema duodecimal que estaba fundado en la dracma. Lo que te cabía en una mano (seis cuentas en cada mano).

          Con Roma se combinan distintas tendencias combinando el duodecimal con el decimal y tomaron como unidad el as de bronce.

          En la Península Ibérica el sistema metodológico árabe (venido desde Oriente) que tenía influencias bizantinas, y persas,... dejo también su herencia en el kilate y el gramo.

          Derecho de acuñación de moneda.

          Tradicionalmente el poder es el que tiene derecho a acuñar moneda. Puesto que la moneda tiene una parcela de elemento propagandística del gobierno que la acuña.

          Cuando los aragoneses quisieron limitar el derecho de los Reyes Católicos a acuñar la moneda de vellón, cada siete años tuvieron que pactar un impuesto, el llamado Maravedí. Y de alguna manera Fernando “el Católico” dejo ver que esa limitación solo afectaba al vellón.

          En la Edad Media el castigo a la copia y falsificación consistía en sumergir al infractor en agua o aceite hirviendo.

          En Grecia la emisión de moneda equivalía a la independencia de la ciudad, así las acuñaciones corresponden a razones políticas en vez de económicas.

          Otro caso es que si encontramos monedad de pretendientes al trono con los visigodos como Ludila o Seniefredo, es que en el momento de la acuñación eran considerados como reyes. El mismo caso es el de los pretendientes carlistas contra Fernando VII o Isabel II.

           

          Historia de la moneda en España

          La acuñación de la primera moneda legal en la Península Ibérica se remonta al siglo III a.C. de oro, plata y vellón. Esto es una tónica generalizada hasta nuestros días.

          En el siglo VIII - XI d.C. la circulación de moneda fue escasa porque los reyes Astur-leoneses no hicieron acuñaciones propias. Y en los Condados catalanes siguen una topología monetaria carolingia basada en la plata.

          Desde el siglo XI, los Reinos peninsulares sufren una reactivación económica, y aquí si es frecuente encontrar la moneda como una forma de pago.

          Con el hito histórico de la apropiación de los Reinos de Taifas, tuvo mucho que ver el desarrollo del sistema monetario, por el cobro de las parias. Así que el patrón monetario musulmán, es el que predomino como modelo.

          En Castilla-León el sistema monetario se va a inspirar en Al-Andalus. Alfonso VI, fue probablemente el primer monarca que acuñó moneda propia. Este rey fundo una ceca en Toledo y otra en León; y allí se empezó a acuñar la Moneda Regis, que en realidad fue moneda de vellón (aleación de plata y bronce).

          Lo normal era imitar la moneda musulmana, que también en este reinado se emiten, son los Dirham de plata.

          Algunos señores, como Diego Gelmírez, Obispo de Santiago, pudo acuñar moneda.

          A partir de la mitad del siglo XII, el papel del oro almorávide, fue muy decisivo en la influencia en el sistema monetario castellano. Así en Castilla y León se utiliza el Dinar de oro, como patrón.

          Fue Alfonso VIII, el que desde 1.172, acuño la primera moneda de oro autóctona castellana. Que seria el Maravedí de oro.

          Durante el siglo XIII, el Maravedí de oro dejo de acuñarse y fue Fernando III “el santo” el que emitió una nueva moneda de oro que se llamo Dobla o Castellano. Esta tiene como modelo el Dinar de oro almohade.

          La dobla entonces fue la pieza básica del nuevo sistema castellano acuñándose en abundancia en los siglos XIV y XV, llegando a equivaler en 1.460 a 480 Maravedís.

          Alfonso X “el Sabio”, para mejorar su situación financiera acuño en Maravedí blanco de plata y en vellón los denominados Dineros Prietos o Alfonsíes.

          Pedro I, intento convertir la plata en patrón del sistema monetario y acuño el denominado Real. Y en Enrique III acuño La Blanca, con distintas variantes. En conclusión decimos que durante los siglo XIII - XIV hubo suficiente metal para acuñar moneda.

          Desde 1.350 hasta los Reyes Católicos, el sistema monetario de la península Ibérica se baso en Doblas de oro, Reales de plata y Moneda de vellón de diferente naturaleza.

          En Aragón, con Jaime I, quien viendo un poco la apertura de los comerciantes al Mediterráneo. Acuñó en Gros, que es una moneda muy fuerte. Inspirándose en esta moneda Pedro III acuñó otra moneda conocida como Croat, porque su marca característica era la Cruz, es el símbolo de una etapa de brillantez económica, se acuñaban en plata, y las transacciones en el Mediterráneo se hacen en oro, por lo tanto tuvo que producirse un cambio. Y así Pedro IV acuño el Florín de oro, que imitaba la moneda de Florencia.

          Con los Reyes Católicos, lo que hicieron es utilizar el sistema monetario de Castilla porque era más fuerte. Y lo utilizaron como patrón. En este sistema mas homogéneo, el patrón se fija en el Excelente, en 1.497, era de oro, porque desde 1.504 se denominó Ducado de oro, junto a él existió el Real de plata y la Blanca (vellón).

          La unidad de cuenta castellana siguió siendo el Maravedí, que nos sirve para ver los tipos de cuentas entre monedas; Ducado de oro, 375 Maravedís; Real 34 Maravedís; Blanca 2'5 Maravedís.

          La innovación de los Reyes Católicos fue la acuñación de múltiplos y fracciones.

          En 1.335 se introduce una nueva moneda de oro que tenia un poco de menos peso que el Ducado con el fin de igualarla con la moneda de oro de otros países, esta se llamo Corona o Escudo.

          Ese Ducado de oro deja de existir y pasa a ser una moneda de cuenta. Un escudo es igual a 350 Maravedís.

          Otro punto a favor, fue limitar la moneda de vellón que se acuñaba por lo que consiguió que el sistema monetario fuese estable durante el siglo XVI.

          En el siglo SVII, se reduce la cantidad de plata y la que hay sirve para saldar el déficit de la balanza de pagos por lo que hay carestía de plata. Por ello al siglo XVII se lo llama “la época del cobre”, ello llego hasta 1.680. Desde aquí comienza a remontar.

          En el siglo XVIII no hubo novedades en el sistema, aunque aparecen nuevas monedas; y los Borbones hacen esfuerzos por estabilizar el sistema monetario. No obstante hubo mucha inflación y los metales nobles bajan en la nobleza.

          Lo bueno fue la emisión de papel moneda. Con Carlos III y el Banco de San Carlos.

          En el siglo XIX, se dibujan las bases del sistema monetario actual, así por ejemplo en 1.848 se adopta el sistema decimal; con ello tenemos el Doblón o Centén isabelino, que era de oro y equivalía a 100 reales o 10 escudos de plata. También esta el medio Duro de plata isabelino que equivale a 10 reales; el Duro es igual a 20 reales; la Peseta a 4 reales. También tenemos la media Peseta o el Real.

          Hacia 1.854 se extingue el Maravedí como moneda de cuenta tradicional, para establecerse el Real.

          En 1.868, con el Decreto de Figuerola se fija como unidad la Peseta de plata de 100 céntimos, creándose de ella múltiplos y fracciones.

          En 1.874, el monopolio de emisión paso al Banco de España.

          Seguimos rigiéndonos hoy en día, con el valor del oro, y se tiene reserves de este metal, iguales al equivalente a todas las monedas que circulan por el país.

          Epigrafia

          Es un término que procede del griego epigraphé, con el sentido de lo escrito en cualquier soporte escriturario. Los romanos utilizaron el termino inscriptio, llamado titulus a los textos de carácter monumental.

          No obstante encontramos muchas definiciones de esta ciencia; y entorno a esta idea es cuando surgen los problemas.

          Definición: “ciencia que se ocupa de las inscripciones, pero una definición exacta de su contenido y una delimitación de su área no existe porque la epigrafia es ante todo una disciplina practica. Generalmente, sin embargo se la defina como la ciencia de los documentos no literarios de la antigüedad, sobre material perdurable como la piedra y el bronce”.

          A esta la guía el mismo propósito que la paleografía. Entonces un buen estudio epigrafito es el que le interesa, el porque, quien, como, cuando, que función y quien es el receptor del epígrafe.

          La epigrafia mantiene relación estrecha con otras disciplinas:

          • Paleografía.

          • Historia Antigua.

          • Antropología.

          • Numismática

          • Papirología.

          • Etc.

          Proceso de fabricación de la inscripción

          Este no ha cambiado con el tiempo, hasta que los materiales electrónicos han intervenido en el proceso.

          Es un labrado sobre piedra pero se ha constituido por adhesivos o letras electrónicas. La elaboración es:

        • Forma - consistía en plasmar en un papel o pergamino el texto que se iba a esculpir (boceto).

        • Ordinatio (ordenación) - consistía en el trazado a carboncillo o pincel del texto epigrafito sobre la piedra.

        • Esculpido - con el martillo y el cincel, grabando las letras una a una.

        • Tareas de acabado - limpieza y pulimentado del soporte.

          La epigráfica siempre narra hechos contemporáneos de la época que se esta representando.

          El profesor Susini, en su obra “El Lapicida romano” ofrece una síntesis interesante de los aspectos a analizar en un epígrafe y apunta que:

        • Hay que analizar el soporte de la inscripción o del edificio monumental, donde se encuentra la inscripción.

        • Analizar el texto epigrafito en si.

        • La escritura empleada.

        • Lo que el bautiza como ambiente o paisaje epigráfico.

          NOTA: Un año es bisiesto si es divisible por 4, a excepción de los que siendo divisibles por 4, lo son también por 100. Y de los divisibles por 4 y por 100, si son bisiestos son divisibles por 400.

          La formula para averiguar las calendas, es:

          • Numero de días del mes anterior + 2 - el número de calendas dadas.

          La formula para averiguar las nonas, es:

          • 5 o 7 (dependiendo del mes) + 1 - número de nonas dadas.

          La formula para averiguar los idus, es:

          • 13 o 15 (dependiendo del mes) + 1 - número de idus dados.

          día 7º calendas octubre = Faltan 7 días para las calendas de octubre.

          • 30 + 2 - 7 = 25 de septiembre.

          día 3º nonas de marzo = Faltan 3 días para las nonas de marzo.

          • 7 + 1 - 3 = 5 de marzo.

          días 6º idus de junio = Faltan 6 días para los idus de junio.

          • 13 + 1 - 6 = 8 de junio.

  • Arqueología Náutica y Subacuática

    Arqueología Náutica y Subacuática

    Para muchos las palabras "arqueología subacuática" están asociadas al viejo sueño de buscar tesoros sumergidos, encontrar un viejo galeón y sacar su cargamento de monedas y lingotes de oro. Esto no es un trabajo de arqueología subacuática sino una acción de piratería.

    La Arqueología la podemos definir como la ciencia que estudia el pasado a través de sus vestigios materiales ampliando, de esta manera, el patrimonio cultural, bien común de los habitantes de una región o zona, no solo integrado por objetos sino también por tradiciones. La arqueología subacuática es una rama de la arqueología que tiene características propias. La más importante es que estudia todos los elementos que se encuentran en estado de saturación hídrica. Salvo ésto, la metodología de trabajo, a grandes rasgos, es la misma.

    Debemos aclarar que la arqueología subacuática no busca extraer piezas sumergidas, busca información que le permita corroborar o conocer hechos ocurridos en el pasado. Para esto no solo es importante la pieza, sino el contexto, interpretación de la posición de las piezas en relación a otras. En muchos casos los objetos no se mueven y solo se registra la información que ellos dan. El lugar permanece inalterado para futuros trabajos que apliquen nuevos métodos de investigación.

    La arqueología subacuática es una tarea interdisciplinar en donde colaboran, además de arqueólogos, historiadores, buceadores, arquitectos, geólogos, cartógrafos, antropólogos y todas aquellas personas que puedan aportar información a la investigación que se este realizando.

    Por todo lo desarrollado en los párrafos anteriores, no se puede considerar como arqueología subacuática a la simple extracción de piezas del fondo, con ésta tarea no se interpretan los hechos ocurridos en el pasado, ésta acción está relacionada con el único interés de mostrarlas o comercializar con ellas en beneficio propio. Muchas de las piezas extraídas se destruyen por la acción del tiempo, al no haberle sido aplicadas métodos correctos de conservación. Este tipo de actitudes destruye toda la información que las piezas pudiesen aportar, perdiéndose en muchos casos información importantísima que podría haber ayudado en otras investigaciones.

    Para poder realizar los estudios, los arqueólogos registran la ubicación de cada pieza y su relación con los demás objetos. Para estos registros utilizan mediciones, fotografía vídeo y diversas técnicas que permiten reconstruir el lugar tal cual estaba para poder interpretarlo.

    Los orígenes de la arqueología subacuática se remontan, aproximadamente, a finales del siglo XIX, cuando los arqueólogos emplearon a buzos de escafandra y a pescadores de esponjas para observar las ruinas de las viejas construcciones y de barcos que habían naufragado. Pero es a partir del año 1.943, con la invención por Cousteau-Gagnan del "Aqualung", que no solo revolucionó el mundo del buceo, cuando ésta parte de la Arqueología sufre su mayor impulso. En 1.950 George Bass inicia las técnicas que dio a los buceadores la posibilidad de obtener registros semejantes a los desarrollados en tierra. Con la evolución de los equipos y del buceo deportivo la arqueología subacuática comenzó un camino que no tiene límites. Utilizándose en la actualidad equipos especializados muy perfeccionados.

    En todo trabajo de arqueología la tarea de campo es una parte pequeña del proyecto. Los estudios preliminares o prospección son de gran importancia, éste trabajo previo nos permite determinar el sitio donde realizar las tareas. Cuando los datos obtenidos indiquen claramente el lugar y la importancia del yacimiento se comienza a evaluar la excavación, sin olvidar de estudiar si será necesario la extracción de piezas o solo se irá a corroborar datos ya obtenidos en los estudios preliminares. Si hay que sacar piezas se deben tener preparados los métodos de conservación que se les realizará a las mismas. No debemos olvidarnos que el tiempo erosiona todos los elementos que se sacan del agua, hasta el punto de destruirlos. Una vez extraídas las piezas, obtenida la información que el Arqueólogo necesitaba y realizados los métodos de conservación, se debe buscar su puesta en valor a través de un museo que le devuelva a los habitantes de la zona su patrimonio cultural.

    La Arqueología subacuática requiere de un gran esfuerzo, de equipos costosos y de un entrenamiento especial para poder obtener un óptimo resultado. Los costes de los trabajos subacuáticos son superiores a los de la arqueología tradicional. Entonces: ¿Porqué tiene tanta importancia la arqueología subacuática?

    • En primer lugar, una gran parte de las riquezas de la humanidad yacen bajos las aguas de océanos, mares, ríos y lagos, fundamentalmente como consecuencia de la gran importancia que la navegación tuvo, y tiene, en el comercio hasta entrado el siglo XIX, existen también ciudades que se construyeron en la costa y que hoy se encuentran cubiertas por el agua a causa de las modificaciones del nivel del mar en el curso de los siglos.
    • En segundo lugar, debajo del agua el efecto "cápsula del tiempo" (conjunto cerrado cronológicamente)es muy importante. Los yacimientos subacuáticos no presentan deterioros por la actividad del hombre después de hundirse, o quedar atrapado por el aumento del agua, y las piezas quedarán de la misma manera en que fueron dejadas. En tierra, hoy, es muy difícil encontrar yacimientos que no hayan sido alterados por el hombre.

    Aquí en las costas Gallegas, las posibilidades de desarrollo de la arqueología subacuática son amplísimas dado que nuestra costa fue, y es, uno de los puntos de mayor tráfico marítimo de todo el mundo, lo que también significa naufragios (curiosamente una parte de nuestra costa se conoce con el nombre de "Costa da Morte" -Costa de la Muerte-).

    El desarrollo del buceo deportivo-recreativo ayudó a aumentar las exploraciones y el hallazgo de yacimientos subacuáticos, pero también fue perjudicial debido a la falta de conocimientos de los buceadores que terminan destruyendo el lugar al traer del fondo un recuerdo. Desgraciadamente la información que podría haber sido obtenida de esa pieza se pierde y solo conoceremos su forma y el material en el que fue construida, pero nunca podremos saber donde estaba y la relación que tenía con las demás piezas. Es importante, sin demora alguna, abordar el problema generando leyes que ayuden a la preservación del patrimonio cultural. Estas leyes no tienen por que excluir a los buceadores deportivos-recreativos, se puede generar una interacción entre la Arqueología y el buceo.

    Buscar partes de colaboración entre los buceadores y los arqueólogos subacuáticos es una tarea que debemos comenzar a construir para que ambos puedan beneficiarse. El buceador no debe sentirse dueño de cada uno de sus hallazgos, es un privilegiado visitante que puede tener parte de la historia ante sus ojos, pero que tiene el compromiso de preservar ese hallazgo, que es un bien común, para que pueda formar parte de toda una sociedad. Como contrapartida, los arqueólogos deben realizar los estudios de los yacimientos y buscar que todo lo obtenido vuelva a la sociedad y que ese yacimiento pueda ser una reserva arqueológica, donde otros buceadores puedan visitarla. Esta interacción dará mayor seguridad y así se podría pensar en una directa colaboración de todos los buceadores a la arqueología subacuática.

    Construyendo normas de procedimiento básicas podemos iniciar el camino de la coparticipación entre el buceador y la arqueología subacuática. Estas normas tienen por objeto establecer una guía a todas las personas, que sin tener una formación específica en arqueología, puedan ayudar a preservar nuestro patrimonio cultural subacuático.

    Cuando un buceador encuentre algún objeto que considere importante:

    • No debe tocar ningún objeto.
    • Debe describirlos, anotando sus formas, cantidad de piezas halladas, su posición y la relación entre ellas.
    • Buscar puntos de referencia (posición GPS) que nos permitan regresar al lugar.
    • Si las piezas pudiesen moverse con facilidad, sería importantísimo que con mucho cuidado las fijase al fondo o que las cubra con arena para que no puedan perderse por movimientos tales como corrientes, rompientes, etc.

    Con todos éstos datos deberá dirigirse a los organismos oficiales de preservación de nuestro patrimonio cultural (Consellería de Cultura), o a los encargados de su custodia (SEPRONA, Guardia Civil del Mar, Capitanías Marítimas, etc.).

    Arqueología Medieval

    Arqueología Medieval

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    La Arqueología Medieval es una ciencia dedicada al estudio de las sociedades medievales empleando para ello no sólo las fuentes escritas, como hace la historiografía medievalista tradicional, sino también las materiales, procedentes del registro arqueológico, desde la cerámica hasta los palacios, pasando por los espacios productivos, analizados con las herramientas de la Arqueología Espacial. Es objeto de especial interés el urbanismo medieval y todos los fenómenos asociados, debido a nuestra vocación hacia la arqueología en las ciudades actuales (Arqueología Urbana), por ser con diferencia la de mayor demanda social. En España y Portugal, cuenta con la peculiaridad de afrontar tanto la sociedad feudal como la islámica (andalusí) y las interrelaciones entre ambas, presentando un especial interés –así como una extraordinaria complejidad- los procesos de ruptura y continuidad que tienen lugar en el paso de la sociedad tardoantigua a la altomedieval, así como al final de la Edad Media con la implantación definitiva de un estado central castellano pero sin resolver aún definitivamente las divergencias socioculturales que suponía la permanencia de población morisca.

    El desarrollo de proyectos de investigación en Arqueología Medieval ha adquirido en los últimos años un fuerte impulso en España. No obstante, su retraso con respecto a otros países europeos (como Inglaterra, Francia o Italia) sigue siendo aún considerable. Hay que tratar de evitar la fuerte tendencia actual a que la actividad arqueológica se desarrolle sin buscar objetivos históricos concretos, haciendo de la excavación un fin en sí mismo o a lo sumo adoptando una actitud de técnica auxiliar de la Historia. Al contrario, la Arqueología Medieval, como señala Miquel Barceló, tiene como finalidad ineludible “producir conocimientos históricos”. Frente al medievalismo tradicional, que actúa sobre fuentes escritas, la especificidad de la Arqueología Medieval consiste en que actúa en un registro diferente del textual. Pero ni sus planteamientos suelen tener cabida en el ámbito del medievalismo establecido ni la disciplina como tal es objeto de reconocimiento en los medios académicos. 

    Así pues, el objetivo natural de la Arqueología Medieval es el de producir conocimientos históricos; es decir, producir informaciones adecuadamente contrastadas sobre la estructura, funcionamiento y cambios de las sociedades humanas –en concreto, las medievales-. Es, pues, un objetivo idéntico al de la investigación histórica que se vale únicamente de fuentes escritas. La Arqueología produce conocimientos a partir del registro arqueológico y de la prospección sin prescindir de la información derivada de los textos escritos, que tiene limitaciones muy serias (como también tiene limitaciones el registro arqueológico). Pero hay que trabajar con los dos registros, sin que ello signifique que sean complementarios. Los documentos escritos y restos arqueológicos –los registros textual y arqueológico- son dos tipos de fuentes desiguales y, por lo tanto, requieren métodos de estudio e interpretación diferentes; producen informaciones distintas, cuya relevancia depende en última instancia de su articulación en una teoría y del lugar que ocupen dentro de ella. En rigor, el registro arqueológico, de una forma más directa que el textual, hace evidente que la estratificación es el factor fundacional de toda la estructura social y de todo el movimiento histórico. La estratificación necesita, pues, ser explicada. La relevancia científica de la investigación dependerá de la capacidad de movilizar la información producida por ambos registros para explicar por qué y cómo se produce y reproduce esta estratificación y medir, también, las variaciones de intensidad que esta estratificación puede tener en distintas sociedades.

    En el contexto europeo se reclama una “lectura arqueológica” de las fuentes de archivo y una verificación del dato arqueológico mediante su enfrentamiento al texto, en consonancia con la difundida necesidad de restaurar el diálogo entre las fuentes de la Historia Medieval y con las nuevas corrientes que abogan por transformar los “documentos” en “monumentos” y los “monumentos” en “documentos”.

    Arqueología Clásica

    Arqueología Clásica

    Las civilizaciones antiguas se centraron en ciudades magníficas con grandes edificios y tumbas. Los arqueólogos que estudian este período del pasado humano, investigan cómo se erigieron estos grandes imperios generalmente sustentados por un poder político - económico y religioso, y qué factores los llevaron a su declive.

    Los arqueólogos que estudian las civilizaciones antiguas muy a menudo se concentran en regiones particulares. Los Egiptólogos, por ejemplo, se especializan por estudiar la civilización del Antiguo Egipto. Muchas generaciones de Egiptólogos han estudiado los numerosos hallazgos de las muchas tumbas que pueblan el desierto de la región. Lo seco y árido de la zona preservan muy bien los restos. La tumba famosa del faraón Tutankhamon se localiza en el Valle de los Reyes, en Tebas, y fue descubierta por el arqueólogo británico Howard Carter en 1922. Son muchos los proyectos de investigación que tambien estudian numerosos e importantes sitios a lo largo del Valle del Río Nilo, en torno a la ciudad de Memphis, el complejo de Giza, hacia el Mar Mediterráneo al norte, y hacia el este de la península de Sinaí.

    La arqueología Clásica examina las civilización Griega y la Romana. Durante el siglo XIX el arqueólogo alemán nacionalizado americano, Heinrich Schliemann, lideró varias expediciones en Grecia y Turquía, cerca de las costas del Mar Egeo. Schliemann excavó primero en Hissarlik, Turquía, revelando lo que él supuso eran varios períodos de la gran ciudad de Troya, que ha sido descripta en La Ilíada, la historia épica de Homero. Schliemann también excavó en Mycenae, Grecia, buscando la tumba del líder griego Agamemnón, quien lideró la batalla contra Troya en la guerra Troyana. Su estilo de investigación era bastante bruto, sus excavaciones eran rápidas, ocupaban grandes porciones de los sitios. Este destrozo no hizo más que ganarle la antipatía del gobierno turco.

    Muchos otros arqueólogos siguieron a Schliemann y llevaron adelante investigaciones más cuidadosas y científicas en las orillas del Mar Egeo. La arqueología Clásica contemporánea en Europa se ha focalizado en objetivos menos ambiciosos y más plausibles de ser cumplidos: se han centrado en estudiar la vida cotidiana de los ciudadanos comunes de esas grandes civilizaciones.

    Arqueología Prehistórica

    Arqueología Prehistórica

    La arqueología prehistórica se ocupa de aquellas antiguas culturas que se desarrollaron sin ningún tipo de sistema escrito, es decir, en tiempos prehistóricos. La prehistoria es un término ideado en el siglo diecinueve por un grupo de estudiantes franceses. Cubre períodos de tiempo de la vida humana pasada desde sus orígenes hasta el advenimiento de los registros escritos. La historia, así, cubre la historia de la vida humana pasada que ha sido documentada en alguna forma de registro escrito, cuyos orígenes se remontan a unos 5000 años atrás en alguna parte de Asia. Como no hay ningún tipo de registros escritos para la prehistoria, los prehistoriadores basan sus conjeturas enteramente en los restos materiales.

    Los descubrimientos de los tempranos ancestros humanos han cambiado la forma en que mucha gente pensaba acerca de lo que significa ser humano. Por ejemplo, recientes investigaciones en Africa, más precisamente en Etiopía y el norte de Kenya, han encontrado evidencia de que algunos ancestros humanos que vivieron en la zona hace unos 2 millones de años eran carroñeros. Utilizaban sus rudimentarios artefactos para descarnar los animales que yacían muertos por previos ataques de otros predadores más grandes como los leones.

    En 1978, en Laetoli, Tanzania, Mary Leakey descubrió un serie de pisadas homínidas que habían quedado impresas en la lava. Este hallazgo proveyó una de las más fuertes evidencias de que los homínidos hace unos 3.5 millones de años ya caminaban en forma erguida.

    Algunos prehistoriadores focalizan su estudio en la investigación de las primeras herramientas utilizadas por estos primeros humanos. El período de desarrollo cultural humano comienza hace unos 2.5 millones de años, cuando los humanos aprendieron a fabricar simples instrumentos de piedra. Las primeras herramientas fueron encontradas en el sitio de Olduvai, y se piensa que los primeros en utilizarlas fueron una de las primeras especies homínidas del género Homo: el Homo Habilis (justamente el término "Habilis" proviene del grado de abstracción alcanzado por este homínido que le permitió por primera vez fabricar cultura).